La historia del cine registra un puñado de obras maestras construidas en el mundo del boxeo. Todas, más o menos, se basan en la misma idea: el ring es una metáfora de la vida. La violencia que Jake La Motta expresa ante sus rivales en “Toro salvaje”, tiene su correlato cuando sale del cuadrilátero y le impide sentar bases sólidas para su vida personal. Y la entrega de Maggie Fitzgerald en “Million Dollar Baby” la redime, al llegar a la cima, de una existencia gris y sufrida. Pero, sin duda, es en “Rocky” donde esta premisa funciona con más efectividad. Tanto que la saga completa del “semental italiano” creada por Sylvester Stallone en 1976 fue seleccionada por Netflix para integrar a su catálogo disponible para Latinoamérica, a lo que se suman los dos primeros capítulos del spin-off “Creed”, focalizado en el hijo de Apollo.



































