En el marco de la Semana del Ambiente se celebra en Argentina y gran parte del mundo del 1 al 7 de junio de cada año, el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la provincia, a través de una recapitulación del área de Fauna bajo la dirección técnica del médico veterinario Mauro Pergazere (director de la Delegación Centro), dio a conocer un pormenorizado informe sobre el estado de situación y los ingresos de ejemplares de aguará guazú en el Centro de Rescate, Investigación e Interpretación de la Fauna "La Esmeralda" (CRIIF).
El mapa del aguará guazú en Santa Fe: datos exclusivos de los ejemplares rescatados y liberados
Según un informe compartido por el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático a El Litoral, el centro "La Esmeralda" trazó la radiografía de los rescates entre 2023 y 2026. El impacto del crecimiento urbano, los peligros en las rutas y el uso de tecnología satelital para proteger a nuestro Monumento Natural provincial.

Los datos oficiales, contenidos en los documentos institucionales provistos a este medio, revelan de forma directa el impacto de la presión humana sobre la fauna nativa y marcan la consolidación de un nuevo paradigma que combina la atención veterinaria de alta complejidad con el monitoreo satelital en tiempo real.
De paseo recreativo a centro científico de vanguardia
Detrás de cada liberación de fauna en el territorio santafesino se encuentra el trabajo del Centro "La Esmeralda". Esta institución estatal viene atravesando una transformación estructural profunda: lo que durante décadas funcionó bajo la lógica de una estación zoológica puramente recreativa, hoy se proyecta firmemente como un espacio abocado a la atención veterinaria especializada, la investigación científica y la educación ambiental.
Cuando un ejemplar de aguará guazú ingresa a las instalaciones, se activa de inmediato un protocolo médico y conductual exhaustivo. El proceso contempla exámenes clínicos completos, análisis de sangre y orina, estudios complementarios y una rigurosa evaluación conductual que determina con precisión si el animal cuenta con las facultades necesarias para regresar a su hábitat natural.

Para afinar y optimizar de manera constante estas metodologías de rehabilitación, el centro trabaja en estrecha colaboración con la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). Las autoridades remarcan que el ejemplar solo avanza hacia la etapa de reinserción si supera con éxito la totalidad de las fases sanitarias y comportamentales.

Radiografía de los ingresos: los datos directos del reporte oficial
Los registros oficiales compartidos permiten mapear el historial reciente de rescates en la provincia de Santa Fe, detallando el estado en que ingresó cada animal y el desenlace de cada caso atendido por el equipo de Fauna:
- 13 de diciembre de 2023 (Alto Verde): se rescató una hembra juvenil en el interior de una propiedad en la zona urbana de Alto Verde. El ejemplar se había guarecido debajo de un horno doméstico; tras ser capturado por la Policía, fue derivado a La Esmeralda y su posterior liberación resultó exitosa.
- 29 de diciembre de 2023 (Huanqueros): ingresó un macho de 11 años de edad que presentaba serias dificultades en su visión. El diagnóstico inicial arrojó además una infección con miasis en su oreja derecha. Tras el tratamiento correspondiente, pudo ser liberado.
- 10 de julio de 2025 (zona rural de Coronda): un ejemplar macho de un año y medio de vida fue localizado en el galpón de una fábrica en el área rural de Coronda, en las proximidades de la Ruta Nacional 11. Este animal fue liberado exitosamente portando un collar de teledetección.
- 19 de enero de 2026 (zona rural de Elisa): se registró el ingreso de una hembra de entre 2 y 3 años de edad. El animal presentaba un cuadro severo de deshidratación y, a pesar de los esfuerzos del cuerpo veterinario, falleció el 27 de enero.
- 28 de enero de 2026 (zona rural de Soledad): Ingresó un macho de aproximadamente un año de vida con una lesión severa ("oreja embichada"). Tras cumplir el protocolo sanitario, fue liberado de forma exitosa.
- 19 de mayo de 2026 (Monte Vera): El registro más reciente detalla el ingreso de una hembra de 2 años de edad que presentaba una marcada baja de peso y debilidad general, quedando bajo la atención del personal del centro.
Monitoreo satelital: tecnología espacial para la supervivencia
Uno de los avances más significativos en el marco del Plan Provincial para la Conservación del Aguará Guazú es la incorporación de collares de monitoreo por telemetría, una iniciativa ejecutada en colaboración directa con la Fundación Temaikèn. Hasta el momento, dos individuos fueron devueltos a la naturaleza con estos dispositivos activos, transformándose en una fuente de datos de altísimo valor para comprender la biología comportamental de la especie.
La información recolectada de manera remota permite a los especialistas reconstruir las rutas exactas de dispersión, identificar qué ambientes y hábitats utiliza el animal, estimar cuánto territorio continuo requiere para su supervivencia y detectar de manera temprana en qué zonas específicas se aproxima peligrosamente a las carpetas asfálticas. Este flujo de información científica tiene aplicaciones territoriales directas: es el insumo clave para diseñar corredores biológicos eficaces, planificar pasos de fauna subterráneos o aéreos, y delimitar con precisión las áreas críticas que ameritan máxima protección legal.

El más reciente ejemplar liberado
Este 3 de junio se liberó a un aguará guazú hembra que había sido rescatado el pasado 19 de mayo en Monte Vera, luego de que vecinos alertaran a las autoridades sobre la presencia del ejemplar dentro de un domicilio particular. Antes de su liberación, el ejemplar fue trasladado al CRIIF La Esmeralda para una evaluación integral. Allí se activó el protocolo sanitario y comportamental que se aplica a todos los individuos de esta especie que ingresan al centro, el cual incluye exámenes clínicos completos, análisis de sangre y orina, estudios complementarios, ecografías y evaluaciones conductuales orientadas a determinar si el animal se encuentra en condiciones de regresar a la vida silvestre.
Durante los estudios realizados se detectó que el aguará presentaba una parasitosis renal causada por Dioctophyma renale, un parásito que afecta principalmente el sistema urinario. El diagnóstico pudo realizarse mediante estudios ecográficos y análisis complementarios. A partir de ello, el equipo veterinario implementó el tratamiento correspondiente y un seguimiento sanitario permanente hasta lograr la recuperación del ejemplar.
Una vez constatado su buen estado sanitario, nutricional y conductual, el animal fue liberado en un área compatible con su distribución natural, en una zona rural cerca de la ciudad de San Cristóbal.
Las amenazas que acorralan al Monumento Natural
El aguará guazú está firmemente amparado por la Ley provincial N° 12.182, la cual lo declara Monumento Natural de Santa Fe, otorgándole la máxima categoría de resguardo legal dentro del territorio provincial. A pesar de este blindaje jurídico, la especie enfrenta múltiples amenazas concurrentes de carácter antrópico. La pérdida de hábitat es considerada la presión más silenciosa: la continua expansión de la frontera agropecuaria fragmenta de manera sostenida los pastizales naturales y los humedales donde estos animales viven, cazan y se reproducen. Un ejemplar adulto en condiciones plenas puede llegar a recorrer más de 50 kilómetros en una sola noche, por lo que requiere imperiosamente de amplias extensiones de territorio continuo, un recurso cada vez más escaso.

Por otro lado, los atropellamientos viales constituyen actualmente la causa de muerte documentada más frecuente en ejemplares adultos en toda la región. El amplio rango de acción y sus hábitos predominantemente nocturnos los exponen a cruzar rutas de alto tránsito en momentos de baja visibilidad. Asimismo, la presión ejercida por el crecimiento urbano desordenado empuja progresivamente a estos cánidos hacia espacios totalmente ajenos a su entorno natural, forzándolos a buscar refugio en galpones industriales o zonas residenciales periféricas.

El abordaje integral implementado en La Esmeralda demuestra que la conservación efectiva no puede limitarse a la respuesta ante una emergencia o al rescate individual; debe consolidarse como un sistema continuo que articule de manera eficiente el rescate, la rehabilitación médica, la investigación científica de campo y la reintroducción monitoreada. Preservar al aguará guazú es resguardar la identidad biológica de nuestros humedales y pastizales. Para sostener este esfuerzo, la participación de la comunidad resulta indispensable: ante el avistamiento de cualquier ejemplar de la fauna silvestre en situación de riesgo, mascotismo o tráfico ilegal, las autoridades recuerdan que se debe dar aviso inmediato y formal comunicándose con la línea de emergencias 911.








