La estructura terrestre consta de cuatro capas principales: el núcleo interno y externo, el manto y la corteza en la superficie. El manto, la capa más extensa, se extiende desde aproximadamente 18,6 kilómetros bajo la superficie hasta 1.865 kilómetros, representando el 84 % del volumen terrestre. Principalmente compuesto por silicatos, el manto limita con el núcleo externo mediante una delgada capa llamada E prime, que tiene solo unos pocos cientos de kilómetros de espesor, ubicada a casi 3.000 kilómetros de profundidad.
































