"La protección de los derechos de las personas y la libertad informativa son el eje central de todos estos temas". Con esa definición, Oscar Raúl Puccinelli sintetizó el espíritu de la conferencia con la que concluyó el ciclo de formación "Consecuencias Jurídicas de los Discursos de Odio. El rol del Estado", impulsado por la Fiscalía de Estado de la Provincia, junto con DAIA Santa Fe.
Puccinelli: "El prestigio de un medio se construye cuando informa sin tergiversar los hechos"
El camarista Civil rosarino, Oscar Puccinelli, cerró en Santa Fe el ciclo de capacitación sobre las consecuencias jurídicas de los discursos de odio. En diálogo con El Litoral, advirtió sobre los desafíos que plantean la desinformación, la inteligencia artificial y las redes sociales, reclamó nuevas regulaciones para la provincia y reivindicó el papel del periodismo profesional frente a la proliferación de contenidos sin verificación.

No se trata de una voz cualquiera dentro del ámbito jurídico. Además de integrar la Sala II de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Rosario, Puccinelli es profesor de grado y posgrado en universidades argentinas y latinoamericanas y autor de numerosas publicaciones sobre derecho constitucional, derechos humanos y protección de datos personales, áreas en las que es reconocido como uno de los principales especialistas del país.

La propuesta, encabezada por el fiscal de Estado, Domingo Rondina, y la representante de DAIA Santa Fe, Cintia Vaisman, reunió durante tres meses a especialistas de distintas ramas del derecho para analizar las respuestas jurídicas frente a los discursos de odio y otros fenómenos que se potencian en el ecosistema digital.
Jornada final
La última jornada, desarrollada en el Colegio de Abogados de la Primera Circunscripción, estuvo dedicada al Derecho del Consumidor y el trato digno.
Sin embargo, Puccinelli fue mucho más allá de esa perspectiva específica y propuso un recorrido por algunos de los conflictos jurídicos más complejos de la actualidad: la desinformación, las noticias falsas, los discursos de odio, la cultura de la cancelación, el derecho al olvido y la responsabilidad de las plataformas digitales.
Durante su exposición organizó el análisis en cinco grandes ejes: el marco normativo; los discursos ofensivos, de odio y peligrosos; la cultura de la cancelación; el denominado "derecho al olvido 2.0"; y los desafíos que plantean las noticias falsas y las falsedades profundas (deepfakes).
El desarrollo estuvo acompañado por referencias a la Constitución Nacional, tratados internacionales, jurisprudencia argentina y estándares elaborados por organismos como la OEA, la CIDH y la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión.
Pero fue luego, en diálogo con El Litoral, cuando el magistrado trasladó esas categorías académicas al escenario actual y planteó cuáles considera que son las principales asignaturas pendientes para el Estado.
Entre la libertad y la protección de derechos
Puccinelli sostuvo que el desafío jurídico consiste en preservar simultáneamente dos valores esenciales: la libertad de expresión y la protección de los derechos individuales.
En ese sentido, afirmó que Santa Fe aún tiene un importante camino por recorrer en materia de regulación digital. Consideró indispensable sancionar una ley provincial de protección de datos personales, crear una autoridad independiente encargada de garantizar su aplicación y fortalecer los mecanismos de acceso a la información pública mediante organismos con autonomía funcional.

A ello sumó la necesidad de actualizar el marco regulatorio frente al desarrollo de la inteligencia artificial.
"La Nación tiene que actualizar la ley de protección de datos y dictar una ley de inteligencia artificial. La provincia, por su parte, debe regular todo aquello que está dentro de sus competencias", sostuvo.
Sobre la reforma constitucional
Uno de los pasajes más contundentes de la entrevista estuvo dirigido a la reciente reforma de la Constitución santafesina.
Si bien reconoció avances en materia de derechos digitales y protección de consumidores y usuarios hipervulnerables, cuestionó el proceso de elaboración de algunos artículos.
"Hubo una premura política. No había necesidad de acelerar el proceso sin consultar a quienes trabajan estos temas. La parte digital tiene aspectos positivos, pero también otros que quedaron mal redactados", afirmó.
No obstante, aclaró que esas deficiencias pueden corregirse mediante las leyes reglamentarias que deberá sancionar la Legislatura.
"Hay varias leyes que necesariamente deberán surgir a partir de la reforma y también habría que incorporar otras nuevas", señaló.
Para el camarista, además del plano normativo será indispensable profundizar la capacitación de los funcionarios públicos y las acciones de concientización ciudadana sobre violencia digital, con especial atención a la protección de niñas, niños y adolescentes.
Los distintos rostros del odio
Durante la conferencia, Puccinelli diferenció conceptos que con frecuencia aparecen confundidos en el debate público.
Explicó que no todo agravio constituye un discurso de odio. Distinguió entre los discursos ofensivos —como el insulto individual—, los discursos de odio, caracterizados por componentes abusivos y amenazantes dirigidos contra determinados colectivos, y los discursos peligrosos, que representan el estadio más grave porque buscan provocar acciones concretas y pueden derivar en episodios de violencia.

También presentó un método para analizar este tipo de mensajes, atendiendo al contenido, la vulnerabilidad de la audiencia, el contexto social e histórico, la influencia del emisor y el alcance del medio utilizado para difundirlos.
En ese contexto incluyó fenómenos cada vez más frecuentes en las redes sociales, como el ciberacoso, la discriminación, los comentarios tóxicos, el lenguaje abusivo, la profanación y otras formas de violencia digital.
Derecho al olvido y desinformación
Otro de los ejes centrales fue el denominado "derecho al olvido", una de las discusiones más complejas del derecho digital contemporáneo.
Para explicarlo repasó el precedente "Denegri c/ Google", resuelto por la Corte Suprema en 2022, donde se debatió la posibilidad de desindexar contenidos de buscadores sin eliminar la información original.
Según explicó, el fallo dejó en claro que la mera antigüedad de una información verdadera no basta para justificar su desaparición cuando se trata de hechos que integran la memoria colectiva y conservan interés público.
El cierre de la conferencia estuvo dedicado a la desinformación, diferenciando las false news —informaciones incorrectas o incompletas que generan desinformación— de las fake news, elaboradas deliberadamente para engañar y manipular a la opinión pública con fines políticos o económicos.
El valor del periodismo
Si hubo un mensaje que atravesó toda la conferencia fue la necesidad de fortalecer el periodismo profesional en un ecosistema saturado de contenidos.
Al comenzar su exposición ya había recomendado volver a confiar en aquellos medios capaces de ofrecer información verificada. Más tarde profundizó esa idea durante la entrevista.
"El prestigio se gana cuando un medio informa sin tergiversar los hechos. Después podrá tener una línea editorial o una posición ideológica, pero la información debe ser fidedigna", sostuvo.

Para el camarista, la proliferación de publicaciones sin controles editoriales ni criterios éticos terminó revalorizando el trabajo periodístico tradicional.
"Hoy hay tanta tergiversación dando vueltas en las redes que la gente termina buscando aquellas fuentes que le permiten saber qué fue realmente lo que pasó. Esa es la jerarquización del trabajo periodístico que hace falta recuperar", concluyó.
Mirada interdisciplinaria
La conferencia de Puccinelli puso punto final al ciclo impulsado por la Fiscalía de Estado, a través de su Escuela de Abogados, y DAIA Santa Fe. La iniciativa, promovida por Domingo Rondina y Cintia Vaisman, propuso un abordaje interdisciplinario de una problemática cada vez más presente en la agenda pública.
El recorrido comenzó el 23 de abril con una jornada dedicada al Derecho Penal, a cargo de Hernán Najenson y Agustín Ulanovsky, quienes analizaron la Ley 23.592 sobre actos discriminatorios, los tipos penales aplicables y la jurisprudencia vinculada a los discursos de odio.

Continuó el 21 de mayo con un encuentro sobre Derecho Administrativo, centrado en la responsabilidad del Estado, el régimen disciplinario y la ética en la función pública, y concluyó con la exposición de Puccinelli sobre los desafíos que plantean la desinformación, las redes sociales y las nuevas tecnologías.
Más allá del cierre formal de la capacitación, el mensaje que dejó el camarista apunta a un debate que recién comienza: cómo construir un marco jurídico capaz de responder a la velocidad de la revolución tecnológica sin resignar dos pilares esenciales de cualquier sistema democrático, la protección de los derechos fundamentales y la libertad de expresión.









