Stonehenge es un monumento megalítico construido entre el final del Neolítico y principios de la Edad de Bronce cerca de la localidad de Amesbury, en el condado de Wiltshire, y se estima que era utilizado como templo o centro de reunión. No es la primera vez que hay un hallazgo de grandes magnitudes en una zona continuamente inspeccionada. En 2014 se descubrió, a apenas tres kilómetros de Stonehenge y enterrado a un metro de profundidad, los restos de un inmenso monumento megalítico formado por 90 rocas de hasta 4,5 metros de altura, originalmente dispuestas en un semicírculo de un kilómetro y medio de circunferencia. El hallazgo, anunciado en el Festival Científico de Bradford, constituía en aquel momento “el mayor monumento de piedra jamás descubierto en Reino Unido y posiblemente en Europa”, según el arqueólogo Vince Gaffney, al frente de la investigación.