Eran los últimos años de presidencia de Carlos Menem, pero todavía no sabíamos. Las elecciones de 1997 permitieron el ascenso de la Alianza que desembocarían en el gobierno de Fernando de la Rúa un par de años después. El peronismo percibía que podría perder y se preparaba para ello. La economía no funcionaba como Domingo Cavallo la había diseñado pero aún la convertibilidad se mantenía. Los comicios de octubre anticipaban cambios, los que, indefectiblemente llegaron.


































