Lo que debía ser una postal inolvidable del amanecer carioca se convirtió este lunes 20 de abril en una escena de guerra. Unos 200 turistas que ascendieron al Morro da Babilônia y al Morro do Leme, en la zona sur de Río de Janeiro para disfrutar la vista en las primeras horas de sol, quedaron atrapados durante horas en medio de un intenso enfrentamiento armado entre la Policía Civil y miembros de organizaciones narcotraficantes.
200 turistas quedaron atrapados en la cima de un morro en Río de Janeiro por un feroz tiroteo entre la policía y narcos
Un operativo contra el Comando Vermelho en el Morro da Babilônia transformó un pacífico amanecer turístico en una pesadilla. Visitantes de diversas nacionalidades quedaron en medio del fuego cruzado mientras las fuerzas de seguridad buscaban desarticular bandas criminales en la zona sur de la ciudad.

Una trampa en el mirador
El operativo comenzó en las primeras horas de la jornada, apuntando a desmantelar células del "Comando Vermelho", una de las organizaciones criminales más poderosas de Brasil, que opera en las favelas que coronan los barrios de Leme y Copacabana. La irrupción policial fue recibida con ráfagas de disparos, lo que obligó a los visitantes —muchos de ellos extranjeros— a arrojarse al suelo y buscar refugio en la vegetación o detrás de muros de concreto en la cima del cerro.
Testigos relataron momentos de extrema tensión. "Vinimos a ver la salida del sol y de repente el cielo se llenó de estruendos de armas automáticas. No podíamos bajar porque el camino estaba bloqueado por el tiroteo", explicó uno de los guías que acompañaba al grupo.

La respuesta oficial
Desde la Policía Civil de Río de Janeiro emitieron un comunicado oficial asegurando que "quienes imponen el riesgo son los criminales armados que atacan a los agentes del Estado". Según las autoridades, los delincuentes utilizan estratégicamente estas zonas de difícil acceso para monitorear el movimiento policial, exponiendo deliberadamente a la población civil y a los turistas.
Afortunadamente, tras varias horas de asedio, las fuerzas de seguridad lograron establecer un cordón seguro para evacuar a los 200 turistas. No se informaron víctimas fatales entre los visitantes, aunque el clima en la zona sigue siendo de máxima alerta.

El narcotráfico en la mira
Este incidente no es aislado. En los últimos meses, Río de Janeiro ha sido escenario de megaoperativos que buscan recuperar territorios controlados por el narcotráfico. La zona de Babilônia y Chapéu Mangueira es disputada ferozmente por su ubicación privilegiada, que sirve tanto para el tráfico de estupefacientes como para el control de actividades ilegales en áreas de alto poder adquisitivo.

La recurrencia de estos hechos pone nuevamente en debate la seguridad en los puntos turísticos más emblemáticos de Brasil, en un año marcado por la tensión política y la lucha contra el crimen organizado en las principales capitales del país.








