Hace cien años, los santafesinos ya consultaban las páginas de El Litoral para enterarse de los acontecimientos que ocurrían a miles de kilómetros de distancia. Gracias a los despachos de agencias telegráficas internacionales y a la red de corresponsales del diario, las noticias llegaban a Santa Fe casi en tiempo real para los estándares de la época.
28 de junio de 1926: así era el mundo hace cien años, visto a través de El Litoral
Hace un siglo, las páginas de El Litoral acercaban a Santa Fe las grandes noticias del mundo: exploraciones aéreas y polares, terremotos en Europa, África y Asia, crisis políticas en España y destacados triunfos deportivos argentinos.


La edición del 28 de junio de 1926 ofrecía un panorama global marcado por exploraciones aéreas y polares, terremotos en distintos continentes, tensiones políticas en España, conflictos laborales en Europa y Asia, y resultados deportivos que seguían con atención los lectores argentinos.
La odisea del hidroavión Buenos Aires y el regreso de Amundsen
Uno de los temas centrales de la portada estaba dedicado al raid del hidroavión Buenos Aires, protagonista de una de las grandes aventuras aeronáuticas de la década.
Los lectores santafesinos supieron que los aviadores argentinos habían regresado inesperadamente a Belén do Pará a bordo del remolcador Pelorus. Desde Brasil informaban que “varias veces intentaron reanudar el vuelo, pero tuvieron que desistir a causa del mal tiempo”.
Una violenta tormenta obligó a la tripulación a regresar a la isla de Maracá, mientras la escasez de combustible y provisiones terminó por frustrar temporalmente la continuidad de la travesía.
Según relataba el diario, los propios pescadores de la región advirtieron a los aviadores que las difíciles condiciones atmosféricas hacían prácticamente imposible continuar el viaje fuera de determinados períodos lunares, por lo que la expedición debía esperar varios días antes de intentar nuevamente la partida.
La llegada de los pilotos despertó entusiasmo popular en Brasil. El Litoral contaba que, pese a lo inesperado del arribo, una multitud salió a recibir a Duggan, Olivero y Campanelli, vitoreando tanto a la Argentina como al Brasil durante el recorrido desde el puerto hasta el hotel donde fueron alojados.
El interés por la expedición trascendía las fronteras. La prensa uruguaya seguía de cerca cada novedad y destacaba “la expectativa continental despertada por todas las incidencias del vuelo del hidroavión Buenos Aires”.
La hoja informativa también informaba sobre las próximas escalas previstas para completar la travesía hacia Sudamérica, pasando por ciudades brasileñas como Maranhão, Recife, Río de Janeiro y Río Grande antes de arribar finalmente a Buenos Aires.
Junto a esta aventura aérea, otro nombre legendario ocupaba espacio destacado en la sección internacional: el del explorador noruego Roald Amundsen. Desde Seattle se informaba que Amundsen y los 16 integrantes de su expedición polar, llegados desde Nome, en Alaska, tenían previsto continuar viaje hacia el este de Estados Unidos.
La breve noticia reflejaba el enorme interés que despertaban entonces las exploraciones del Ártico. Amundsen ya era una figura mundial por haber liderado la primera expedición que alcanzó el Polo Sur en 1911 y continuaba protagonizando arriesgadas incursiones en las regiones polares, consideradas uno de los últimos grandes desafíos geográficos de la humanidad.
Violentos terremotos sacudían Europa, África y Asia
Otro de los grandes titulares de la jornada daba cuenta de una cadena de movimientos sísmicos registrados en diversas regiones del planeta.
“Violentos temblores de tierra causaron daños y víctimas en varias zonas de Europa, África y Asia”, advertía el periódico.
Los despachos procedentes de Roma informaban sobre fuertes sacudidas en Trípoli, Sicilia y las islas del Dodecaneso. Los derrumbes habían provocado heridos y al menos una víctima fatal.
Desde El Cairo llegaban noticias de un terremoto que destruyó viviendas de pobladores locales y ocasionó importantes daños materiales. También Alejandría registró consecuencias por los movimientos sísmicos.
En Grecia, la situación era especialmente preocupante. Las informaciones recibidas en Atenas señalaban que los temblores habían afectado a Creta, las Cícladas, la península de Morea y la isla de Rodas. Numerosas casas se derrumbaron y continuaban produciéndose réplicas.
La actividad sísmica también alcanzaba al sudeste asiático. Desde Singapur se reportaban dos fuertes movimientos de veinte segundos de duración, mientras que en Sumatra el fenómeno generó “un pánico indescriptible entre los pobladores”, además de víctimas y cuantiosos daños materiales.
España seguía atenta a las secuelas del intento revolucionario
Las noticias políticas más importantes provenían de España, donde continuaban las repercusiones de un reciente movimiento conspirativo contra la dictadura de Miguel Primo de Rivera.
El protagonista de la jornada era el rey Alfonso XIII, quien se encontraba de visita en Francia. Durante una entrevista concedida al diario Le Figaro, respondió a las versiones sobre una posible crisis interna con una frase que fue reproducida por El Litoral:
“¿Cree Ud. que yo estaría aquí si hubieran en España graves disturbios? Puede afirmar sin temor a desmentido, que la paz interna ha sido restablecida en España”.
Sin embargo, los cables procedentes de Francia mostraban una realidad más compleja. Las informaciones indicaban que el movimiento sedicioso había sido impulsado “casi exclusivamente por oficiales del ejército que deseaban derrocar al jefe del Directorio, general Primo de Rivera”.
Entre las novedades más resonantes figuraba la detención del veterano general Valeriano Weyler, uno de los firmantes del manifiesto revolucionario. El militar era trasladado a Madrid bajo custodia policial y, según se informaba, quedaría arrestado en su domicilio.

También fueron detenidos los generales Aguilera y Domingo Batet, acusados de participar o colaborar con los sectores opositores al régimen.
Mientras tanto, los reyes españoles continuaban desarrollando actividades oficiales en Francia, donde fueron recibidos con honores y participaron de las tradicionales carreras hípicas de Longchamp.
Triunfos argentinos en las páginas deportivas
La sección deportiva traía buenas noticias para el deporte argentino.
Desde Inglaterra se informaba que el equipo de polo La Pampa había derrotado por 12 a 5 al conjunto de Scopwicks, confirmando el prestigio internacional que ya tenía el polo argentino en aquellos años.
En cambio, la jornada fue adversa para el tenis nacional. En Wimbledon, el británico Ritchie superó al argentino Obarrio por 6-3 y 6-1, en uno de los encuentros correspondientes al tradicional campeonato inglés.
Otras noticias del mundo
La edición del 28 de junio de 1926 también reflejaba la diversidad de acontecimientos que ocupaban la agenda internacional.
En Portugal continuaban las tensiones dentro del gobierno surgido tras el reciente golpe militar. Los cables hablaban de diferencias entre el general Gomes da Costa y sectores de la guarnición de Sacavem, generando un escenario político que era descrito como “muy confuso”.
Desde Londres llegaban noticias sobre el debate en torno a la jornada laboral de ocho horas en las minas británicas. El ministro de Trabajo defendía la iniciativa argumentando que permitiría aumentar la productividad y eventualmente mejorar los salarios de los trabajadores.

En Shanghái, unas 14.000 obreras de fábricas de seda protagonizaban una huelga en reclamo de mejoras salariales. Según los despachos, se habían producido enfrentamientos con la policía y daños en distintos establecimientos industriales.
La ciudad belga de Amberes sufría las consecuencias de un importante incendio portuario que destruyó 1.500 bultos de lana, mientras que en Alemania el presidente Paul von Hindenburg donaba 200.000 marcos para asistir a las víctimas de las grandes inundaciones provocadas por el desborde de varios ríos.
Por último, desde Roma se informaba sobre un nuevo avance del régimen fascista italiano. Benito Mussolini celebraba la aprobación definitiva de la nueva ley sindical, considerada por el gobierno como una de las reformas más importantes de la época.
Así, mediante una sucesión de cables telegráficos llegados desde Europa, África, Asia y América, los lectores santafesinos podían conocer en una sola jornada las aventuras de exploradores polares, los desafíos de la aviación, las crisis políticas, los desastres naturales y los acontecimientos deportivos que moldeaban el mundo de 1926.









