Desde Santa Fe, los lectores de El Litoral ya seguían hace un siglo una actualidad global que llegaba a través de cables telegráficos internacionales. La edición del 14 de junio de 1926 reflejaba un mundo pendiente de los avances de la aviación, las tensiones diplomáticas en Europa y América Latina, los conflictos coloniales en África y los accidentes marítimos en el Río de la Plata.
14 de junio de 1926: así era el mundo hace cien años, visto a través de El Litoral
Un vapor Italiano que transportaba mármoles naufragó frente a las costas uruguayas mientras Brasil anunciaba su salida de la Liga de Naciones y un científico ruso conseguía “transmitir imágenes por radio”. El furor por las travesías aéreas continuaba y los lectores de El Litoral se enteraban de las noticias internaciones de la jornada gracias a los cables telegráficos.


La portada de aquella jornada estaba integrada por despachos transmitidos por la Agencia Austral y corresponsales distribuidos en distintos puntos del planeta. Las noticias viajaban durante horas o días, pero aun así permitían a los santafesinos seguir acontecimientos que ocurrían a miles de kilómetros de distancia.
El hundimiento del vapor cargado de mármoles que conmocionó al Río de la Plata
Uno de los hechos más destacados de la jornada fue el hundimiento del vapor italiano Eliopolis, ocurrido frente a las costas uruguayas luego de una colisión con el buque norteamericano Bibbco.
La información telegráfica enviada a Buenos Aires precisaba que el barco se hundió completamente luego de sufrir una avería bajo la línea de flotación. Según informó El Litoral, por la mañana "a las 7.26 horas, se hundió totalmente el vapor italiano ‘Eliopolis’”, frente al departamento de Rocha, en Uruguay.
A pesar de la magnitud del accidente, los 29 tripulantes lograron salvar sus vidas gracias a la asistencia brindada por la otra embarcación involucrada. El diario detallaba además que el vapor transportaba “1.600 toneladas de mármoles y 200 toneladas de arroz”, una carga que terminó en el fondo del Río de la Plata.
El remolcador uruguayo enviado para asistir al buque llegó demasiado tarde: cuando arribó al lugar del siniestro sólo sobresalían los mástiles del barco hundido. Mientras tanto, el Bibbco avanzaba lentamente hacia Montevideo debido a daños sufridos en su sistema de circulación.
Los raidistas argentinos mantenían en vilo a Sudamérica
La aviación ocupaba otro lugar central en las páginas internacionales. Durante varias horas reinó la incertidumbre sobre el destino de los aviadores argentinos Duggan, Olivero y Campanelli, que realizaban un extenso raid aéreo por el norte de Sudamérica.
Los despachos procedentes de Paramaribo, Cayena y Pará coincidían en la falta de información, agravada por la inexistencia de conexiones telegráficas directas en algunas regiones. El diario señalaba que “se carece en absoluto de toda información sobre el vuelo de Duggan”, mientras distintas ciudades aguardaban novedades.

Finalmente, desde Río de Janeiro llegó la confirmación de que los aviadores habían arribado a Oyapock y eran esperados en Pará, donde se preparaba una recepción multitudinaria. Incluso las autoridades locales habían dispuesto que la usina eléctrica hiciera sonar sus sirenas para anunciar el arribo del avión Buenos Aires.
En Argentina ya se organizaban homenajes oficiales y hasta se evaluaba declarar feriado el día de la llegada de los pilotos al país.
Marruecos, un foco de tensión para Europa
Las noticias provenientes del norte de África mostraban que Marruecos continuaba siendo una de las principales preocupaciones de las potencias europeas.
En París comenzaba la conferencia franco-española destinada a discutir el futuro del Rif y el destino del líder rebelde Abd el-Krim. El encuentro se desarrollaba en el Quai d'Orsay y reunía a representantes de Francia y España para abordar la compleja situación política y militar de la región.
Al mismo tiempo, Alemania intentaba preservar sus intereses económicos en territorio marroquí. El Reichstag aprobaba medidas para respaldar a la empresa Mannesmann y conservar sus propiedades mineras.
Desde Marruecos también llegaban informes sobre una reducción del servicio de barcos sanitarios y sobre la continuidad de los enfrentamientos entre fuerzas rebeldes y grupos aliados a las autoridades coloniales.
Brasil sacudía a la Liga de las Naciones
La política internacional también atravesaba un momento delicado. El principal tema diplomático era la decisión de Brasil de retirarse de la Liga de las Naciones.

Desde Ginebra se informaba que el canciller brasileño había comunicado oficialmente la salida del país del organismo internacional. La noticia generó preocupación porque podía provocar un efecto dominó en otras naciones latinoamericanas.
Los despachos señalaban que en los círculos diplomáticos existía temor a que otros países de la región siguieran el mismo camino. Incluso se especulaba con la posibilidad de una futura “Liga Americana” como alternativa al organismo con sede en Suiza.

La decisión brasileña también despertaba inquietud en el Vaticano y fuertes críticas de la prensa británica, que la consideraba un golpe para el prestigio de la institución internacional.
Un “anticipo” de la televisión
Hace cien años, una breve noticia publicada desde Moscú anticipaba una revolución tecnológica. El diario informaba que el inventor ruso Trener había construido “un aparato que permite la instantánea transmisión fotográfica por el radio”. Aquella innovación prefiguraba sistemas que décadas después darían origen a nuevas formas de comunicación visual a distancia.
Otras noticias que leía el mundo en junio de 1926
La edición también incluía una variada colección de acontecimientos internacionales.
En Portugal, una explosión ocurrida en un sindicato de constructores provocó la muerte de dos personas y destruyó parte del edificio.
En España, un sismo de cuatro minutos generó pánico entre los habitantes de Almería, aunque sin provocar daños importantes.
Desde Italia llegaba otro anuncio tecnológico: el ingeniero Guglielmo Marconi aseguraba haber desarrollado un sistema para evitar la formación de escarcha en las antenas de los dirigibles, un problema que había afectado recientemente las comunicaciones del explorador Roald Amundsen durante su expedición polar.
La tapa se completaba con noticias sobre la depreciación del franco francés, robos en los consulados argentino y turco en Marsella, un atentado con explosivos en México y las disputas diplomáticas en torno a Tacna y Arica.
Un mundo conectado por cables telegráficos
La edición de El Litoral del 14 de junio de 1926 ofrece una fotografía precisa de cómo circulaba la información hace un siglo.
Antes de internet, la radio masiva y la televisión, los santafesinos conocían los grandes acontecimientos mundiales gracias a una red de cables telegráficos que unía continentes y permitía que las noticias llegaran desde París, Moscú, Londres, Río de Janeiro o Ginebra hasta las páginas del diario en Santa Fe.








