El hecho ocurrió en horas de la mañana, cuando dentro de la capilla solo estaban dos personas. La vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, declaró a medios oficiales que ocurrió "un incendio" porque "nuestro pueblo es muy devoto" y había muchas velas en el lugar, donde una cortina tomó fuego. Sin embargo, el cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal, refutó a Murillo, al señalar que en el sitio "no hay ninguna vela y tampoco tenemos cortinas, nuestra capilla no tiene cortinas y no tiene veladoras".