El Banco Mundial sostiene que América Latina y el Caribe no necesita crear modelos de frontera como ChatGPT y propone, en cambio, apostar por “Inteligencia Artificial a pequeña escala” para resolver problemas concretos y económicos en entornos con recursos limitados, según el informe Panorama económico de América Latina y el Caribe: Aprovechando la transición de la IA, publicado este martes 6 de octubre.
El Banco Mundial sugiere que América Latina no debe apostar por el desarrollo de inteligencia artificial
El organismo sugiere priorizar soluciones prácticas y de bajo costo para impulsar la productividad de las pequeñas empresas antes que grandes desarrollos.

El reporte recomienda enfocar esfuerzos en casos de uso prácticos, relativamente económicos y diseñados para las necesidades locales, con el objetivo de llevar capacidades especializadas a pequeñas empresas, trabajadores y proveedores de servicios públicos.

En el documento se afirma, “al adaptar las herramientas a las necesidades y las condiciones operativas locales, la IA a pequeña escala puede poner los escasos conocimientos especializados al alcance de las pequeñas empresas, los trabajadores y los proveedores de servicios públicos”.
Estado actual de la adopción en la región
El análisis del organismo muestra que muchas compañías de la región usan la inteligencia artificial de forma superficial —para redactar textos, optimizar bases de datos o buscar información— en lugar de integrarla en procesos centrales. En Brasil, alrededor del 60% de las empresas experimentó con algún sistema de IA; el 37% está en fase piloto y solo el 28% está escalando su uso, mientras que el 38% ofrece capacitación en IA y el 17% cuenta con un puesto directivo específico para la Tecnología.

En México, las tasas de adopción entre medianas y grandes compañías son superiores a las de otros países en desarrollo, pero la proporción de pequeñas empresas que usan estas herramientas es mucho menor. En Argentina, el 43% de las pymes adquiere software especializado, el 20% contrata proveedores y el 44% adopta sistemas de IA mediante iniciativas aisladas; además, el 43% no mide el impacto de la Tecnología y el Banco Mundial clasifica al 56% de las empresas argentinas como “adoptantes experimentales”.
El informe subraya que para traducir la IA en crecimiento económico real, empresas, gobiernos y trabajadores necesitan habilidades, infraestructura, datos, organización y capacidades institucionales adecuadas.
Inversión en talento y capacitación
Sobre la urgencia y las prioridades, dijo Carlos Rodríguez-Castelán, economista en jefe encargado para América Latina y el Caribe, “no queda duda sobre la inminencia de la IA”, y añadió que los gobiernos que inviertan ahora en habilidades y capacidades empresariales probablemente obtendrán beneficios reales, según la publicación.
En la misma línea, manifestó Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para la región, “la región cuenta con un enorme talento humano y abundantes recursos”, y sostuvo que la prioridad es aprovechar esas fortalezas mediante políticas consistentes e inversiones para aumentar la productividad, crear mejores empleos e incrementar los ingresos.

El reporte también destaca que la región posee reservas relevantes de minerales críticos que pueden atraer inversiones extranjeras para infraestructura de IA, pero advierte limitaciones en refinamiento y recomienda que esos proyectos incluyan acuerdos para transferencia tecnológica y vínculos con empresas locales.
Como cierre, el documento sugiere que los gobiernos no actúen solo como reguladores, sino que funcionen como “clientes ancla” para estimular demanda local y acelerar la adopción de soluciones útiles en sectores públicos y privados.










