Caos climático en Estados Unidos: tormentas de nieve y calor extremo paralizan al país
Un fenómeno de "triple amenaza" afecta a más de 100 millones de personas. El lunes comenzó con más de 3.000 vuelos cancelados, apagones masivos y alertas que van desde ventiscas en el norte hasta temperaturas récord de verano en el oeste.
La convivencia de alertas por congelación y golpes de calor en un mismo mapa nacional obliga a una revisión profunda de los protocolos de emergencia ante una naturaleza que parece no conocer puntos medios. REUTERS/Jeenah Moon
Estados Unidos atraviesa este lunes 16 de marzo una de las jornadas climáticas más complejas de los últimos años. Un sistema meteorológico extremo, calificado por especialistas como una "megatormenta de triple amenaza", ha dividido al país en dos realidades opuestas pero igualmente peligrosas: mientras el Medio Oeste y la Costa Este sufren nevadas históricas y vientos destructivos, el suroeste enfrenta una ola de calor inusual con temperaturas que superan los 32°C.
El impacto en la infraestructura es severo. Según los últimos reportes de las autoridades aeronáuticas, más de 3.400 vuelos fueron cancelados solo en las primeras horas de hoy, dejando a miles de pasajeros varados en las terminales. "Es el choque típico de marzo, donde el invierno se resiste a retirarse y el aire cálido del sur empuja con fuerza", explicaron desde el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).
Según los últimos reportes de las autoridades aeronáuticas, más de 3.400 vuelos fueron cancelados solo en las primeras horas de hoy, dejando a miles de pasajeros varados en las terminales. REUTERS/Kylie Cooper
El norte, bajo un manto blanco y sin energía
La región de los Grandes Lagos y el Alto Medio Oeste son las zonas más castigadas por la nieve. En estados como Wisconsin y Minnesota, los acumulados superaron los 60 centímetros en menos de 24 horas. La visibilidad es nula en las rutas, lo que llevó al gobernador de Minnesota, Tim Walz, a activar a la Guardia Nacional para asistir en las tareas de emergencia.
Además del frío, el viento ha causado estragos en el tendido eléctrico. Se estima que más de 500.000 hogares se encuentran sin suministro de energía debido a ráfagas que alcanzaron los 100 km/h, derribando árboles y postes de alta tensión.
El contraste: calor de verano en marzo
En las antípodas de la nieve, California y el suroeste del país experimentan un "verano" anticipado. Ciudades como Los Ángeles y Phoenix registran máximas de hasta 35°C, valores extremadamente altos para esta época del año.
Esta situación no solo afecta la salud de los residentes, sino que ha encendido las alarmas por el riesgo de incendios forestales en zonas donde la sequedad del suelo es crítica.
Ciudades como Los Ángeles y Phoenix registran máximas de hasta 35°C, valores extremadamente altos para esta época del año. REUTERS/Mike Blake
Alerta por tornados en el sur
Hacia el sureste, la inestabilidad se manifiesta de forma violenta. Las autoridades mantienen alertas activas por posibles tornados y tormentas eléctricas severas en estados como Florida y Alabama. El frente frío, al chocar con la masa de aire cálido, genera condiciones propicias para fenómenos de viento destructivo y granizo de gran tamaño.
Este escenario de extremos reafirma la creciente volatilidad climática que enfrentan las latitudes del norte. La convivencia de alertas por congelación y golpes de calor en un mismo mapa nacional no solo desafía la logística de transporte y servicios, sino que obliga a una revisión profunda de los protocolos de emergencia ante una naturaleza que parece no conocer puntos medios.