Hay problemas en el paraíso rapanui. La ansiada reapertura de Isla de Pascua (Chile), prevista para el 4 de agosto tras casi dos años y medio cerrada como consecuencia de la pandemia, tiene a las autoridades locales azotadas por la “incertidumbre” y la “aprehensión”. De los 7.700 habitantes, más de 2.000 abandonaron el mítico y paradisíaco territorio desde que se cortó el turismo, el principal sustento económico del 71% de la población. Además de la falta de mano de obra capacitada, el alcalde, Pedro Edmunds, alega que no cuentan con los fondos para arreglar y limpiar el parque nacional, donde habitan sus misteriosos guardianes, los ‘moáis’. Crítico con la respuesta del Gobierno de Gabriel Boric ante el complejo escenario, Edmunds sostiene que “dicen que hacen las cosas, pero no se ven”.

































