Comenzó el juicio contra la abogada argentina acusada de racismo quien podría enfrentar 15 años de cárcel
La Justicia de Río de Janeiro inició este lunes el juicio oral contra Agostina Páez, la joven santiagueña detenida tras un altercado en un bar de Ipanema. La fiscalía brasileña mantiene una postura de "tolerancia cero" y solicita una pena máxima que impediría su extradición.
La fiscalía ha solicitado que se aplique la figura de "concurso material", argumentando que hubo tres víctimas distintas en tres momentos diferentes del altercado.
Este lunes 23 de marzo de 2026, comenzó en los tribunales de Río de Janeiro el juicio contra la abogada argentina Agostina Páez (29). El proceso, que capta la atención de la opinión pública de ambos países, busca determinar la responsabilidad de la joven en un episodio de injuria racial ocurrido el pasado 14 de enero.
Páez, quien permanece en Brasil bajo arresto domiciliario y con monitoreo por tobillera electrónica, llegó a la audiencia de instrucción acompañada por su nueva defensa técnica, encabezada por la abogada Carla Junqueira.
El proceso, que capta la atención de la opinión pública de ambos países, busca determinar la responsabilidad de la joven en un episodio de injuria racial ocurrido el pasado 14 de enero.
La acusación y el peso de la ley brasileña
El Ministerio Público de Río de Janeiro ha sido taxativo en su acusación. El hecho se originó tras una discusión por el cobro de una cuenta en un local gastronómico, donde Páez fue captada realizando gestos que simulaban a un mono frente a empleados del lugar. Bajo la Ley 14.532, que equipara la injuria racial al racismo, este delito es imprescriptible y no excarcelable bajo fianza en territorio brasileño.
La fiscalía ha solicitado que se aplique la figura de "concurso material", argumentando que hubo tres víctimas distintas en tres momentos diferentes del altercado. De prosperar este pedido, la sumatoria de penas podría alcanzar los 15 años de prisión efectiva, un escenario que la defensa califica como "desproporcionado".
Estrategia de defensa y descargo de la joven
Desde el inicio del calvario judicial, Páez ha manifestado vivir en un estado de "paranoia constante" y temor por su integridad física. Recientemente, la abogada difundió un video en sus redes sociales donde pidió disculpas públicas y admitió que su reacción fue "horrible", aunque negó ser una persona racista.
Su defensa actual busca demostrar que no existe riesgo de fuga y solicita que se le permita continuar el proceso desde Argentina, pedido que hasta el momento ha sido sistemáticamente rechazado por la justicia carioca para no "debilitar los mecanismos de control".
Desde el inicio del calvario judicial, Páez ha manifestado vivir en un estado de "paranoia constante" y temor por su integridad física.
Contexto y repercusión internacional
El caso de Agostina Páez se ha convertido en un emblema de la política de endurecimiento contra la discriminación en Brasil. El gobierno local incluso ha utilizado imágenes del incidente en campañas oficiales, lo que fue denunciado por la imputada como una "utilización política" de su imagen. Mientras tanto, en Argentina, colegios de abogados y familiares han solicitado la intervención de Cancillería ante lo que consideran un trato judicial riguroso en extremo.
El inicio de este juicio marca un punto de inflexión para los ciudadanos argentinos que viajan al exterior. Lo que comenzó como una disputa comercial en un bar de Ipanema ha derivado en un proceso penal que podría cambiar para siempre la vida de una joven profesional. El mensaje de la justicia brasileña es nítido: las conductas discriminatorias ya no son tratadas como contravenciones menores, sino como crímenes de Estado con penas de cumplimiento efectivo.