Rumbo a los cinco años del inicio del actual conflicto entre Rusia y Ucrania, el rol de Estados Unidos ha virado a una posición más inclinada hacia Oriente.
Las presiones de Trump a Ucrania y Europa: la cercanía de las elecciones y los combustibles
El presidente de Estados Unidos se ha acercado aún más a Vladimir Putin desde el plano comercial. En días se realizarán los comicios intermedios en EE.UU.

El más reciente acuerdo entre Donald Trump y su par de Rusia, Vladimir Putin, en materia de combustibles selló la posición que se avizoraba desde los tiempos de la campaña electoral para su regreso a la Casa Blanca.

Este lazo comercial llega luego de una serie de decisiones desde Washington en las que se fueron incrementando las responsabilidades (o los reclamos de ellas) hacia Europa y con encuentros de tintes insólitos como aquella reunión pública en la Oficina Oval donde el estadounidense le dijo en la cara a Zelensky que “no tenía las cartas”.
Ahora, el estrechamiento comercial llega con nuevas presiones de Trump al presidente ucraniano. "Es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente" y un líder que "pueda negociar" para poner fin al conflicto son solo algunas de las frases del mandatario.

Zelensky acusó abiertamente a la administración de Trump de estar presionando a Ucrania para que acepte las condiciones rusas y se rinda. En entrevistas recientes, el presidente ucraniano señaló que Trump eligió el "lado equivocado de la historia" al levantar sanciones a Moscú, asegurando que las acciones de la Casa Blanca se perciben como una "traición" y un "regalo para Putin".
Sobre los movimientos de Donald Trump y los elementos coyunturales que lo motivan Joaquín Bernardis del Observatorio de Política Internacional (OPI) de la UCSF, habló en CyD Litoral.
La actual posición de Trump
Joaquín Bernardis remarcó que “Trump tiene esta particularidad, comparado con Biden, de poner paños fríos en la relación y delegarle lo máximo posible la parte económica y política a los europeos”.
“La semana pasada, con este levantamiento de sanciones a Rusia y este acuerdo con el diésel ruso para bajar los costos dentro de EE.UU. ya que dentro de poco serán las elecciones en EE.UU.”, agregó Bernardis.

“Ya en este caso estamos viendo que está cortando la cooperación militar. Algo de lo que se quejaba Zelensky es de la falta de otorgamiento de misiles Patriot a Ucrania por parte de EE.UU”, comentó el columnista y siguió: “En relación, lo que le reclamaba antes Trump era que no dejara de bombardear las refinerías rusas, como el caso de San Petersburgo, algo que termina yendo en contra del acuerdo por el diésel y lo que le pide ahora”.
“Está cortando la cooperación a través de Starlink. Ahí Zelensky está volviendo a tener un alto perfil en contra de Trump”, sumó sobre el rol que cumple un hombre como Elon Musk, quien sigue en la esfera de influencia del gobierno.
Bernardis aclaró que por fuera de las posiciones presidenciales, “si uno mira las segundas y terceras líneas estadounidenses, están teniendo contactos con referentes ucranianos y europeos en Noruega, sobre todo. Envió a Steve Witkoff a Rusia, osea que hay movimiento”.

“Pero si uno mira el ala presidencial y principalmente por esta cuestión electoral, está teniendo un perfil anti Ucrania. Es también un perfil de decir ‘yo tengo el poder’. Además de restringir los ataques ucranianos en medio de la firma del acuerdo con Putin”, indicó el especialista.
Las zonas de influencia
Bernardis comentó también que dentro de las declaraciones recientes, “Trump habló de una cumbre trilateral entre Estados Unidos, Rusia y China para poner fin a la guerra, pero dejó afuera a los europeos y los ucranianos”.
No sorprende este movimiento ante las constantes presiones sobre la Unión Europea y la tendencia a reducir estas ante China y los rusos.

El “América para los americanos” revivido en el formato de “Doctrina Donroe” apela a la ruptura de un mundo multipolar, unipolar o bipolar, sino de tres grandes regiones influenciadas o controladas por tres gigantes: Estados Unidos, Rusia y China.
La presión de las elecciones
El próximo martes 3 de noviembre los estadounidenses irán a las urnas para renovar parte del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes en lo que son conocidas como las elecciones intermedias o midterms.
En lo que respecta al escenario electoral, todos los detalles en los bolsillos de los votantes potencian el riesgo de que la gestión Trump pierda peso en su pata legislativa.
“Si bien, uno puede observar que existe cierto desgaste del ejército estadounidense por lo que sucede en Medio Oriente, no tiene que ver con eso, sino con algo electoral y económico. Ahora Ucrania está atacando las refinerías y eso lo afecta en el corto plazo”, expresó Bernardis.
“Quizás en el largo plazo veamos otro panorama donde potencialmente estén los caminos más dados de los EE.UU. Veamos si hay una victoria demócrata y se empuja a Trump a una salida más negociada de este conflicto”, comentó mirando hacia los posibles próximos meses.
“Probablemente una victoria demócrata busque retrotraer y presionar al ejecutivo sobre lo que es la guerra en Medio Oriente y focalizar el apoyo a Ucrania y posiblemente cierto stand by en la posición puede impulsar a Trump a presionar a Zelensky y los europeos a solucionar el conflicto y luego salir del pantano de Medio Oriente”, reflexionó en licenciado en Relaciones Internacionales.









