Un contingente de 32 efectivos de las Fuerzas Armadas argentinas parte este martes desde la I Brigada Aérea de El Palomar rumbo a la ciudad de Quibdó, en el departamento colombiano del Chocó. El operativo de asistencia de emergencia fue dispuesto por el Gobierno nacional para colaborar tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 que afectó a Colombia, dejando un saldo trágico de unos 300 muertos, más de 4.000 heridos y decenas de personas desaparecidas.
32 militares argentinos viajarán a Colombia para asistir a las víctimas del terremoto
Las Fuerzas Armadas argentinas enviarán dos aeronaves: un avión Hércules C-130 y un Embraer RJ-140. Llevan potabilizadoras de agua, cocinas de campaña y sistemas de comunicaciones hacia el departamento del Chocó, una de las zonas más devastadas por el sismo de magnitud 7,4.

Un despliegue logístico y sanitario estratégico
El dispositivo de asistencia está conformado por dos aeronaves de la Fuerza Aérea Argentina. Desde El Palomar despegará a las 19 un avión Hércules C-130 cargado con la infraestructura pesada, mientras que los 32 efectivos se trasladarán en una aeronave Embraer RJ-140. El ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti, encabezará el acto de despedida de las tropas.

El envío responde de forma directa a las solicitudes formuladas por las autoridades colombianas a través de los canales diplomáticos coordinados por la Cancillería. El centro de operaciones de la delegación argentina estará fijado en Quibdó, con el fin de brindar soporte integral a una de las regiones que sufrió los mayores estragos tras el movimiento telúrico.

Agua potable, alimentación y comunicaciones para la emergencia
Entre el equipamiento principal que transporta el personal del Ejército Argentino se destaca una planta potabilizadora de agua con capacidad completa para la captación, filtrado y distribución del recurso en la zona de desastre. A su vez, se envía una cocina de campaña para la preparación e instalaciones de racionamiento, acompañadas por 4.000 soluciones alimenticias. Este insumo servirá tanto para asistir a las familias afectadas como para asegurar el autoabastecimiento de la propia tropa militar durante el despliegue.
En materia de infraestructura tecnológica, la misión suma equipos de comunicaciones de alta tecnología concebidos para aportar redundancia y mantener operativos los sistemas de enlace en los centros de salud y hospitales regionales golpeados por la catástrofe.

El desafío geográfico y preventivo del Chocó
La elección de Quibdó como epicentro de los trabajos logísticos impone severas exigencias operativas al personal argentino. La capital del Chocó se sitúa en una franja selvática caracterizada por precipitaciones continuas, un terreno denso, humedad extrema y un tendido vial sumamente limitado. La comunicación terrestre se encuentra casi interrumpida, por lo que las operaciones a orillas del río Atrato resultan cruciales para llegar a comunidades aisladas.
Frente a estas variables climáticas y epidemiológicas, los 32 militares argentinos debieron completar una rigurosa preparación sanitaria previa. La instrucción incluyó esquemas de vacunación específicos y la aplicación de protocolos estrictos de profilaxis para operar de forma segura ante enfermedades endémicas de la región tropical, como el dengue y la malaria.

El despliegue, coordinado tácticamente por el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas bajo la supervisión del Ministerio de Defensa, concentrará la totalidad del esfuerzo solidario del país en Colombia para mitigar la crisis humanitaria y respaldar las labores locales de asistencia.








