Un hallazgo espeluznante conmocionó a la comunidad educativa de la ciudad de Nueva York tras la finalización del ciclo lectivo. Un exterminador que realizaba tareas de mantenimiento edilicio descubrió restos humanos ocultos en el interior de la chimenea de una escuela pública en el distrito de Queens.
Hallazgo en Nueva York: encontraron restos humanos en la chimenea de una escuela
Un operario descubrió el cuerpo descompuesto en un colegio público del barrio de Glendale durante las tareas de mantenimiento por el receso de verano. Una madre reveló que los alumnos ya se habían quejado por el "olor a podrido" durante los recreos.

El episodio se registró en la institución PS/IS 113 "Anthony J. Pranzo", ubicada en el barrio de Glendale, apenas cuatro días después de que los alumnos comenzaran sus vacaciones de verano.
El operativo de emergencia se activó el martes por la mañana tras un llamado al 911 efectuado por el trabajador, quien alertó a las autoridades sobre la presencia de un "olor fétido" emanado de los conductos del edificio.
Al arribar al establecimiento educativo —que asiste a más de 700 estudiantes desde preescolar hasta el octavo grado—, los agentes del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) confirmaron el hallazgo de los restos en avanzado estado de descomposición.

La advertencia previa de los alumnos
El descubrimiento provocó una profunda consternación entre los padres y vecinos de la zona. Merissa Terranova, madre de dos alumnos que asisten a la institución, detalló a los medios locales que la situación de alerta ya se percibía antes del cierre de las aulas.
Según precisó, sus propios hijos le habían manifestado durante la última semana de clases que sentían "olor a podrido" en el sector del patio durante las horas de recreo, un aroma nauseabundo que ella misma pudo comprobar al retirar a los menores del establecimiento.
Debido a que el calendario escolar determinó el fin de las actividades el pasado viernes 26 de junio, las autoridades del Departamento de Educación de la Ciudad de Nueva York llevaron tranquilidad al confirmar que no había estudiantes en el perímetro al momento de las pericias de remoción.
No obstante, catalogaron el hecho como "profundamente perturbador" y garantizaron asistencia psicológica para la comunidad escolar.
De acuerdo con las primeras estimaciones de la Oficina del Médico Forense y fuentes policiales ligadas al caso, el cuerpo podría haber permanecido en el conducto de ventilación durante varias semanas. Por el momento, la identidad de la víctima y las causas de su fallecimiento permanecen bajo un estricto secreto de sumario.
Los investigadores de la policía neoyorquina adelantaron que se iniciará una ronda de interrogatorios al personal docente, no docente y operarios de la construcción que realizaban refacciones de calefacción en el lugar para esclarecer cómo llegó el cadáver hasta la chimenea.








