Apoyada en un bastón, la monarca recibió ayer en audiencia a su nuevo secretario de servicios de defensa y a su predecesor en el cargo, a quienes admitió que está sufriendo algunos problemas de movilidad cuando le preguntaron qué tal estaba. “Como podéis ver, no me puedo mover”, contestó apuntando hacia sus piernas la reina, quien no obstante sonreía.


































