En medio de una extensa agenda de visitas por la región, el presidente de la Nación Argentina, Javier Milei, confirmó que estará el próximo 25 de julio en Brasil para brindar su apoyo a Flavio Bolsonaro.
Milei y un viaje para apoyar a Flavio Bolsonaro, el pico de la disputa contra Lula
El presidente argentino estará junto al ex presidente Jair, quien será candidato opositor a la presidencia.


La excusa será la ceremonia formal en la que el hijo del ex presidente Jair Bolsonaro será oficialmente designado como candidato a presidente por el Partido Liberal (PL), en clara oposición con el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
El destino inicial iba a ser solo San Pablo, pero se presentará también en Brasilia para fijar una nueva foto junto a Flavio, en el marco también de un proceso de validación de la derecha en Latinoamérica.

Su raid incluirá las asunciones presidenciales de Keiko Fujimori en Perú y Abelardo de la Espriella en Colombia, aprovechando para establecer un nuevo encuentro en Ecuador con Daniel Noboa.
Una oposición a distancia
La relación tumultuosa entre Milei y Lula es una de las principales características de la política exterior inicial de la actual gestión argentina, la cual coincidió con las diversas presiones ejercidas desde Estados Unidos, con los aranceles y la disputa judicial en el plano de las redes sociales como los tópicos de mayor peso.
Equiparando los años de Lula da Silva con los del kirchnerismo, trazó una frontera ideológica para exportar a toda la región, mirando desde el extremo norte de México hasta sus vecinos Chile y Uruguay.

Se trata de un antagonismo que se extiende desde la campaña presidencial. Por aquel entonces, Milei arremetió reiteradamente contra Lula, tildándolo de "comunista", "corrupto" y "zurdo con el ego inflado", y afirmando que, de ganar, no mantendría relaciones institucionales con él.
Por su parte, el gobierno de Lula no ocultó su preferencia por el rival de Milei, el entonces ministro de Economía Sergio Massa, llegando a facilitar el trabajo de asesores de campaña brasileños para colaborar con el peronismo. Algo equiparable a lo que se sellará el próximo 25.

Tras ganar las elecciones, Milei envió a su entonces designada canciller Diana Mondino a Brasilia con una carta de invitación formal para suavizar las aguas. Lula decidió no asistir a la investidura en diciembre de 2023, enviando en su lugar a su canciller, Mauro Vieira.
Ya a mediados de 2024, Lula declaró públicamente que Milei le debía una disculpa a él y a Brasil por decir "tantas bobadas". Milei respondió en entrevistas que no tenía por qué disculparse por "decir la verdad".
En julio de 2024, Milei decidió no asistir a la cumbre de jefes de Estado del Mercosur en Paraguay y prefirió viajar a Brasil para participar en un congreso de derecha conservadora (CPAC) junto a Bolsonaro, por lo que recién se vieron las caras en el G20 de Río en noviembre de ese año.
A pesar del nulo afecto personal entre ambos mandatarios, la realidad de los números obligó a mantener los canales diplomáticos y comerciales abiertos. En lo económico, Brasil se consolidó sólidamente como el destino número uno de las exportaciones argentinas.

En el reciente encuentro de presidentes en Asunción, se vivió un momento de distensión táctica. Durante el traspaso de la presidencia pro tempore del Mercosur, los mandatarios se estrecharon la mano y Milei llegó a darle una palmada de cortesía en la espalda a Lula, marcando un giro hacia la convivencia institucional obligada.
Otra instancia de “acercamiento” se dio durante el asedio a la embajada de Argentina en Venezuela en 2024, que entre una serie de incidentes, contó con la custodia brasileña, agradecida el 1 de agosto por el propio Milei.
Las elecciones en Brasil
Lo cierto es que de cara al próximo 4 de octubre ya se ha concretado un acompañamiento concreto del opositor más firme de Lula da Silva, el Bolsonaro heredero.
Lula y Flavio son los más pesados con base en los números de las últimas encuestas, con posibilidad de una segunda vuelta el 25 de octubre.
Según Nexus entre el 22 y 24 mayo de 2026, Lula tendría el 40% de los votos y Bolsonaro 35, cifras similares a las de Futura, que indican 42.7% para el presidente y la misma cantidad para el opositor
Datafolha le da 40% para el oficialismo y 31% para la oposición. AtlasIntel ve mejor al presidente con 47% y a Flavio con 34.3%.








