La falta de noticias sobre una joven argentina radicada en Estados Unidos encendió alarmas entre familiares y conocidos que, desde Argentina, intensifican pedidos de colaboración para intentar dar con su paradero.

Narela Barreto, de 21 años, fue vista por última vez el 21 de enero en California. Su familia en Argentina y un grupo de conocidos en Estados Unidos piden información para localizarla, mientras oficiales descartan detención por parte de autoridades migratorias.

La falta de noticias sobre una joven argentina radicada en Estados Unidos encendió alarmas entre familiares y conocidos que, desde Argentina, intensifican pedidos de colaboración para intentar dar con su paradero.
Se trata de Narela Micaela Márquez Barreto, de 21 años, desaparecida en la ciudad de Los Ángeles desde el pasado 21 de enero, cuando fue vista por última vez, según relatan sus allegados.
Narela Barreto, oriunda de Banfield, partido de Lomas de Zamora, se mudó a Los Ángeles hace aproximadamente dos años, donde alquilaba un departamento en el centro de esa ciudad estadounidense.

Los familiares aseguran que desde la última vez que tuvieron contacto con ella, hace más de una semana, no han recibido ninguna señal o información que permita establecer su ubicación actual.
La primera difusión del caso se realizó a través de redes sociales por una prima de la joven, quien publicó en Facebook datos como el nombre completo —Narela Micaela Márquez Barreto— y el día en que se perdió el contacto.
En el mensaje compartido en plataformas digitales se solicitó ayuda para obtener cualquier información que pudiera ser relevante para su localización, y se instó a que quienes tengan datos se comuniquen con las autoridades correspondientes.

Mientras tanto, un grupo de amigos que también reside en Estados Unidos comenzó a colocar carteles en distintos sectores del barrio donde vivía Narela, con la esperanza de que alguien reconozca su rostro o brinde alguna pista que permita avanzar en la búsqueda.
La ausencia de novedades mantuvo a la familia en constante expectativa. Relatos de allegados citados por medios argentinos detallan que los padres viven en el país y que la preocupación crece día a día, ya que ninguna fuerza policial ni entidad estadounidense se habría comunicado directamente con ellos hasta el momento.
Ante la falta de información sobre el paradero de Narela, los allegados realizaron gestiones con diferentes organismos.

Según declaraciones de una amiga de la joven radicada en Estados Unidos, se contactaron con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) para consultar si Narela había sido detenida por esa dependencia, una posibilidad que fue descartada por las autoridades consultadas.
Además, familiares se comunicaron con la embajada de Argentina en Estados Unidos para consultar sobre procedimientos oficiales o acompañamiento consular. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición no se informó públicamente sobre una intervención formal de autoridades consulares en el caso.
La preocupación de los allegados también se vio reflejada en las redes sociales, donde se difundieron imágenes, datos personales y números de contacto para que cualquier persona que pueda aportar información se comunique de inmediato.

La difusión de la búsqueda trascendió fronteras, con pedidos de ayuda tanto en redes argentinas como en comunidades de inmigrantes en Estados Unidos.
Organizaciones comunitarias en California y grupos de vecinos se sumaron a la difusión, en un intento por ampliar el alcance y multiplicar las posibilidades de que aparezcan datos nuevos. El apoyo incluye compartir la foto de la joven en redes, colgar carteles en zonas públicas y promover llamados a líneas de emergencia y autoridades locales si se detecta alguna información relevante.
La familia de Narela solicitó respeto y cautela, así como colaboración para evitar la difusión de información errónea, exhortando a que cualquier dato confiable sea notificado directamente a los mecanismos oficiales o los contactos brindados en las publicaciones.
La ausencia de noticias durante más de siete días mantiene a sus seres queridos en alerta y con la incertidumbre de no saber si Narela se encuentra bien. La búsqueda continúa tanto a través de canales formales como por iniciativa de amigos y familiares, quienes esperan que la combinación de acciones logre algún avance en el caso.