En la madrugada del domingo 25 de mayo, Rusia ejecutó el ataque aéreo más masivo desde el inicio del conflicto con Ucrania en 2022, dejando al menos 12 muertos y más de 80 heridos en todo el país. La ofensiva, que combinó drones kamikaze y misiles de largo alcance, impactó más de 30 ciudades y pueblos, con daños significativos en infraestructura civil y residencial.

































