En 2005 y 2006, Gil anunció que su equipo había encontrado piezas de arcilla en el sitio, cerca de la ciudad de Vitoria-Gasteiz, en el País Vasco español. Los artefactos, dijo, databan del siglo III d.C. y contenían referencias jeroglíficas egipcias, representaciones de la crucifixión y signos del idioma vasco. En ese momento, el descubrimiento se consideró revolucionario, y se pensaba que mostraba el primer ejemplo escrito del idioma vasco, de 800 años antes que los ejemplos previos. Sin embargo, dos años después, un comité multidisciplinario de expertos en Lingüística, Historia Antigua, Arqueología, Química y Filología consideró que el descubrimiento era falso, informó la agencia de noticias Reuters.