Embajadas activan planes de evacuación en Cuba ante la presión de Estados Unidos
Varias representaciones diplomáticas y empresas internacionales con sede en La Habana están revisando sus protocolos ante la creciente presión de Washington sobre el régimen cubano y la incertidumbre política y económica, en un contexto marcado por crisis energética y posibles escenarios de intervención o deterioro social.
Decena de embajadas de países de Europa y América Latina están ajustando sus planes de evacuación
En medio de una escalada de tensiones entre Estados Unidos y el gobierno de Cuba, diversas embajadas de países europeos y latinoamericanos, así como empresas extranjeras con presencia en la isla, comenzaron a actualizar y activar planes de evacuación y contingencia.
La medida responde a un contexto de creciente incertidumbre, ligado a la presión diplomática y económica de Washington y al deterioro interno de las condiciones de vida en el país caribeño.
Planes de emergencia
Fuentes diplomáticas confirmaron que al menos una decena de embajadas de países de Europa y América Latina están revisando y ajustando sus planes de evacuación y sus listados de nacionales residentes en Cuba.
Escalada de tensiones entre Estados Unidos y el gobierno de Cuba
Esto implica no solo una actualización de protocolos, sino en algunos casos contactar directamente a sus ciudadanos para verificar su situación y ubicación dentro del país.
La revisión de los protocolos se da en un contexto marcado por la creciente presión de Estados Unidos sobre el gobierno cubano.
Si bien no todas las misiones diplomáticas han considerado necesario activar procedimientos de emergencia inmediatos, varias reconocen que mantener planes actualizados es una medida de precaución ante un posible deterioro de la situación.
Entre los factores que motivan estas revisiones se encuentran no solo la tensión política, sino también la situación económica interna en la isla, que incluye problemas de abastecimiento energético y escasez de combustibles.
Según la consultora Kpler publicados por Financial Times, Cuba cuenta con reservas de petróleo suficientes para apenas 15 o 20 días
Estos factores, sumados a la incertidumbre geopolítica, generan un marco en el cual las representaciones extranjeras evalúan la seguridad de sus ciudadanos y el funcionamiento normal de sus actividades en La Habana y otras ciudades.
Además de las embajadas, empresas multinacionales con operaciones en Cuba están tomando medidas similares. En algunos casos, ya se ha registrado la evacuación de familiares de trabajadores extranjeros, como lo hizo la multinacional británica Unilever, que trasladó a sus familiares fuera de la isla por precaución, según fuentes cercanas a la compañía.
El temor no solo se limita a posibles escenarios de crisis económica o social, sino que también incluye la posible intervención militar o acciones más directas de parte de Estados Unidos, un elemento que, si bien no está confirmado oficialmente, figura entre las preocupaciones de las legaciones al planificar posibles contingencias.
Contexto de la presión estadounidense y la crisis en Cuba
Las tensiones entre Washington y La Habana se intensificaron en las últimas semanas, especialmente tras un contexto regional complejo que incluye la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero de 2026, un hecho que ha tenido impacto en las relaciones diplomáticas y genera incertidumbre sobre la estabilidad política en la región.
La presión de Estados Unidos hacia Cuba se ha manifestado en diferentes ámbitos, incluyendo advertencias públicas y, en algunos informes, medidas económicas que buscan limitar la capacidad del régimen cubano de obtener suministros energéticos esenciales.
La crisis energética en la isla ya es profunda: datos de consultoras internacionales indican que las reservas de petróleo cubanas podrían ser suficientes apenas para 15 a 20 días de consumo, una situación que agrava la escasez de combustibles y la generación eléctrica.
El gobierno estadounidense ha incrementado su retórica crítica hacia el régimen cubano, responsabilizándolo por su alineación con potencias consideradas adversarias por Washington y por su papel en el escenario regional.
Aunque desde La Habana se ha negado que existan conversaciones directas con Estados Unidos sobre cambios políticos o diplomáticos, este clima de presión y confrontación impacta en la percepción de seguridad de las misiones extranjeras en la isla.
Este ambiente se acompaña de una situación interna en Cuba que ya presenta prolongados apagones, escasez de bienes básicos y dificultades logísticas, problemáticas que afectan tanto a la población local como a la comunidad extranjera.
Estas condiciones refuerzan la importancia de que las embajadas y empresas revisen sus estrategias de respuesta ante posibles escenarios adversos.