La tormenta Nils, la octava borrasca de gran impacto de la temporada, ha sumido al sur de Francia en una situación de emergencia climática.

El fenómeno meteorológico golpeó con fuerza el sur del país con ráfagas de hasta 160 km/h. Nueva Aquitania y Occitania son las regiones más afectadas por cortes de energía y alertas rojas.

La tormenta Nils, la octava borrasca de gran impacto de la temporada, ha sumido al sur de Francia en una situación de emergencia climática.
El fenómeno, que ingresó por la costa atlántica durante la noche del miércoles, ha dejado hasta el momento un saldo trágico: un fallecido y un herido de gravedad, además de daños materiales masivos y una interrupción histórica del servicio eléctrico que afecta a casi un millón de viviendas.
Según confirmó el Ministro del Interior, Laurent Núñez, la víctima fatal es un conductor de camión que circulaba cerca de Dax, en el departamento de Las Landas. El vehículo fue impactado por la caída de una rama de gran porte debido a los vientos extremos. En el mismo incidente, otra persona resultó gravemente herida y fue trasladada a un centro asistencial cercano.
El proveedor de energía Enedis informó que aproximadamente 900.000 hogares permanecían sin suministro eléctrico este jueves por la mañana. La región de Nueva Aquitania es la más golpeada, con 500.000 usuarios afectados, seguida por Occitania, con otros 365.000.
Las brigadas de emergencia, compuestas por más de 1.000 técnicos, trabajan contra reloj para restablecer el servicio, aunque las persistentes ráfagas de viento y el suelo saturado por las lluvias complican las tareas de reparación de los tendidos eléctricos derribados.
En zonas como Narbona y Toulouse, el desborde de ríos ha obligado a realizar evacuaciones preventivas y a paralizar gran parte del transporte ferroviario.

Météo-France activó el nivel máximo de alerta (rojo) en cuatro departamentos y alerta naranja en otros 32. Los sensores registraron ráfagas que superaron los 160 km/h en la zona de las Landas durante la madrugada, mientras que en el interior del país el viento se mantuvo de forma sostenida por encima de los 110 km/h.
Además del viento, la tormenta Nils ha provocado un riesgo extremo de avalanchas en los Alpes, específicamente en el departamento de Saboya, debido a la inestabilidad del manto de nieve por las fuertes precipitaciones. En las zonas costeras, la alerta se mantiene por el fuerte oleaje y las crecidas repentinas que han anegado calles y viviendas.

Las autoridades francesas han instado a la ciudadanía a evitar cualquier desplazamiento innecesario y a priorizar el teletrabajo. "La situación sigue siendo crítica; pedimos a la población que respete estrictamente las consignas de seguridad", advirtió Núñez.

Aunque se espera una leve mejoría para el viernes, el servicio meteorológico advierte que las condiciones de inestabilidad persistirán durante el fin de semana, con un segundo pico de vientos previsto para el sábado. La tormenta ahora se desplaza hacia el este, poniendo en alerta también a las regiones del norte de España y el Golfo de León.