Donald Trump salió a defenderse públicamente después de que se conocieran fragmentos de la carta atribuida al hombre que irrumpió armado en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, en el hotel Washington Hilton. Durante una entrevista en el programa “60 Minutes”, el mandatario rechazó con vehemencia las acusaciones que figuraban en el texto y negó cualquier vínculo con los calificativos que le adjudicaron.
“No soy un pedófilo”: Trump se defendió tras la difusión de la carta del atacante
El presidente de Estados Unidos quedó envuelto en un cruce de máxima tensión luego de que una periodista leyera fragmentos de la carta atribuida al agresor que intentó atacarlo en Washington. Trump negó las acusaciones y respondió con insultos.

La escena se dio cuando la periodista Norah O’Donnell comenzó a leer en vivo partes del manifiesto supuestamente escrito por el atacante. En uno de esos pasajes, el documento se refería a Trump con términos como “pedófilo”, “violador” y “traidor”, lo que desató una reacción inmediata del presidente estadounidense.
“No soy un pedófilo. Disculpa. Disculpa. No soy un pedófilo. Son cosas que no tienen nada que ver. Fui totalmente exonerado”, respondió Trump, visiblemente alterado. Más tarde insistió en el mismo tono: “No soy un violador. No violé a nadie”, en uno de los momentos más tensos de la entrevista.
El manifiesto que encendió la reacción
La carta quedó bajo la lupa después del ataque ocurrido el sábado por la noche durante la tradicional Cena de Corresponsales. Según el contenido que fue citado en televisión, el agresor habría dejado por escrito sus motivaciones y apuntado directamente contra Trump y otros funcionarios del gobierno estadounidense.
La mención al caso Jeffrey Epstein y los calificativos incluidos en el documento fueron los puntos que más irritaron al presidente. Trump buscó desligarse por completo de esas alusiones y sostuvo que se trataba de afirmaciones sin sustento, escritas por una “persona enferma”.
En ese contexto, también intentó correr el eje hacia sus adversarios políticos. Dijo que “sus amigos del otro lado” fueron quienes estuvieron ligados a “Epstein u otras cosas”, en una respuesta que mezcló defensa personal, ataque político y enojo con el tratamiento televisivo del tema.

El cruce con Norah O’Donnell
El momento más áspero de la entrevista llegó cuando Trump cuestionó a la periodista por leer el manifiesto al aire. Le dijo que no debería estar haciéndolo en “60 Minutes” y lanzó una catarata de descalificaciones contra la conductora en plena emisión.
“No deberías estar leyendo eso en ‘60 Minutes’. Eres una desgracia. Pero adelante. Terminemos la entrevista. Eres una vergüenza”, disparó el mandatario, elevando todavía más la tensión de una conversación que ya venía cargada.
Ese intercambio terminó de convertir la nota en un episodio político en sí mismo. La entrevista ya estaba enfocada en el intento de atentado del fin de semana, pero la reacción de Trump frente al contenido de la carta terminó ocupando el centro de la escena.

Cómo habló Trump del ataque en Washington
Durante la misma entrevista, Trump buscó bajar el impacto del intento de magnicidio ocurrido en el hotel Hilton. Dijo que no había estado preocupado y que entiende que el mundo en el que vive es violento. “Vivimos en un mundo loco”, señaló al referirse a lo sucedido.
El presidente recordó además que ya había atravesado situaciones similares y afirmó que su esposa, Melania Trump, vivió con mucha tensión lo ocurrido dentro del salón cuando se escucharon los disparos y comenzaron a desplegarse los agentes del Servicio Secreto.
Aun así, el mandatario prometió volver a participar de una nueva reunión con la Asociación de Corresponsales en 30 días y adelantó que reforzará el sistema de seguridad. Sin embargo, la entrevista terminó dejando una imagen más asociada al enojo con la prensa que al intento de mostrarse sereno tras el ataque.
Un episodio que volvió a tensar el vínculo con los medios
La aparición de Trump en CBS volvió a mostrar la fragilidad de su relación con el periodismo. En varios tramos de la entrevista, el presidente cargó contra los medios y los ubicó prácticamente en el mismo plano que el Partido Demócrata.
“No estamos de acuerdo en muchos temas”, dijo al referirse a la cobertura mediática posterior al tiroteo. Y después fue más allá al señalar que la prensa y los demócratas actúan casi como si fueran una misma cosa, una definición que profundiza la confrontación ya instalada entre el mandatario y buena parte de los medios estadounidenses.
Así, lo que debía ser una entrevista centrada en el intento de atentado terminó convertida en otro capítulo de la guerra abierta entre Trump, la prensa y sus opositores, esta vez con una carta, una reacción furiosa y un cruce televisivo que tuvo repercusión inmediata.










