El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar el tono de sus declaraciones sobre la situación en Medio Oriente y amenazó con “volar por los aires” a Omán si ese país participa junto con Irán en el control del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Trump amenazó con “volar por los aires” a Omán en medio de la disputa por el estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos lanzó la advertencia durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, mientras continúan las negociaciones con Irán por el control del estratégico paso marítimo. La declaración generó repercusiones internacionales por involucrar a Omán, un histórico aliado de Washington.

La frase fue pronunciada durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, cuando un periodista consultó al mandatario si aceptaría un acuerdo temporal que permitiera a Irán y a Omán administrar conjuntamente el tránsito por el estrecho.

Trump respondió que “nadie va a controlarlo” porque se trata de “aguas internacionales” y añadió: “Omán se comportará como todos los demás o tendremos que volarlos por los aires”.
Las declaraciones se produjeron en medio de un escenario de creciente tensión regional y negociaciones abiertas entre Washington y Teherán tras meses de conflicto militar y bloqueo en la zona. El estrecho de Ormuz es considerado un punto estratégico clave porque por allí circula cerca del 20% del petróleo comercializado en el mundo.

Un aliado histórico de Estados Unidos
La advertencia llamó particularmente la atención porque Omán mantiene desde hace décadas una relación cercana con Estados Unidos y suele desempeñar un papel de mediador en los conflictos de Medio Oriente. El país árabe conserva acuerdos de cooperación militar, tratados comerciales y vínculos diplomáticos estables con Washington.
Tras las declaraciones de Trump surgieron dudas sobre si el mandatario había confundido el nombre de Omán con Irán durante su respuesta. Sin embargo, el Departamento de Estado estadounidense difundió posteriormente el fragmento de la conferencia sin corregir la referencia al país árabe, lo que reforzó la interpretación de que la amenaza había sido dirigida efectivamente contra Omán.

La situación se da luego de que medios estatales iraníes difundieran un supuesto borrador de memorando de entendimiento que contemplaría una administración conjunta del estrecho entre Irán y Omán. La Casa Blanca rechazó esa versión y calificó la información como una “fabricación”.
En paralelo, Trump sostuvo que no tiene apuro en cerrar un acuerdo con Irán y reiteró que Estados Unidos mantendrá una posición firme sobre la libre circulación marítima en la región. “El estrecho estará abierto para todos”, afirmó durante la reunión de gabinete.

El trasfondo de la disputa en el Golfo Pérsico
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo. Su relevancia geopolítica creció aún más tras la escalada militar iniciada meses atrás entre Estados Unidos, Israel e Irán. Desde entonces, Washington reforzó su presencia naval en la región y Teherán endureció su postura sobre el control de la vía marítima.
Durante las últimas semanas se sucedieron versiones cruzadas sobre posibles avances diplomáticos. Trump aseguró recientemente que Irán busca llegar a un acuerdo, aunque advirtió que retomará las acciones militares si no obtiene las condiciones que pretende Washington.

Las declaraciones del presidente estadounidense también profundizaron tensiones dentro del propio Partido Republicano. Mientras algunos sectores respaldan una política más agresiva hacia Irán, otros dirigentes cuestionan el costo político y militar de una nueva escalada en Medio Oriente.
Hasta el momento, el gobierno de Omán no emitió una respuesta oficial sobre los dichos de Trump. Sin embargo, distintos analistas internacionales advirtieron sobre el impacto diplomático que podrían generar las amenazas hacia un país considerado uno de los principales interlocutores regionales entre Occidente y el mundo árabe.
El episodio volvió a colocar al estrecho de Ormuz en el centro de la escena internacional y reavivó las preocupaciones sobre la estabilidad en una región clave para el comercio energético global.








