El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció su postura frente a Irán al advertir que el país “vivirá en el infierno” si no reabre el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo.
Trump amenaza a Irán por el estrecho de Ormuz: “Ábranlo o enfrentarán el infierno”
El presidente de Estados Unidos lanzó un ultimátum a Teherán para que habilite el paso marítimo estratégico, en medio de un conflicto que ya impacta en el precio del petróleo y genera preocupación internacional.

La amenaza se produce en el marco de una escalada militar que lleva más de un mes y mantiene en vilo a los mercados energéticos y a la comunidad internacional.
Ultimátum
El mensaje de Trump fue difundido a través de sus redes sociales durante el fin de semana, donde fijó un plazo concreto para que Irán permita nuevamente la circulación de buques por el estrecho.

En caso de no cumplir, advirtió sobre posibles ataques contra infraestructura clave, como plantas energéticas y puentes.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto estratégico para el comercio global: por allí circula cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo.
Su bloqueo, en el contexto del conflicto iniciado a fines de febrero, provocó una caída abrupta del tránsito marítimo y una fuerte suba de los precios internacionales del crudo.

La advertencia del mandatario estadounidense se da luego de que Irán restringiera el paso en la zona como respuesta a ataques previos de Estados Unidos e Israel. Desde entonces, el conflicto ha escalado con operaciones militares, bombardeos y enfrentamientos indirectos en distintos puntos de la región.
En paralelo, Trump aseguró que las operaciones militares estadounidenses están cerca de su fin, aunque sus declaraciones públicas han sido cambiantes respecto de los objetivos del conflicto.
Reacciones
Desde Teherán, la respuesta fue inmediata. Autoridades iraníes rechazaron el ultimátum y lo calificaron como “inútil”, al tiempo que advirtieron que responderán con ataques si Estados Unidos concreta sus amenazas.

El cruce de declaraciones refleja el estancamiento de las negociaciones diplomáticas, que hasta el momento no lograron encauzar una salida al conflicto.
Si bien Washington sostiene que existen conversaciones en curso, desde Irán niegan avances concretos y mantienen una postura firme frente a las exigencias estadounidenses.
En el plano político interno de Estados Unidos, las reacciones también fueron divididas. Mientras algunos sectores consideran necesaria una intervención más firme para contener a Irán, otros advierten sobre los riesgos de una escalada mayor y cuestionan la falta de una estrategia clara.

El impacto del conflicto ya se extiende más allá de la región. La interrupción del tránsito en el estrecho de Ormuz repercute directamente en los mercados internacionales de energía, con aumentos en los precios del petróleo y preocupación por el abastecimiento global.
Además, la tensión se combina con otros focos de inestabilidad en Medio Oriente, lo que incrementa la incertidumbre geopolítica.
En este contexto, distintos países y organismos internacionales siguen de cerca la evolución de los acontecimientos, ante el riesgo de que el conflicto derive en una confrontación de mayor escala.









