El régimen en Venezuela “se caía de Maduro” desde hace meses tras un crecimiento de las operaciones desde el plano discursivo, judicial y militar por parte de Estados Unidos y algunos aliados caribeños. Pero dichos elementos no quitan la sorpresa global por lo ocurrido este sábado en Caracas.
Golpes como el recibido por Nicolás Maduro un 3 de enero, apenas comienza el año, parecieran ser un acto de vuelta de página disruptivo y estratégico. A modo de segunda salvedad, no es la primera vez que en esta fecha exacta se dan acontecimientos de similar calibre por el impacto internacional.
Nicolás Maduro. Crédito: Palacio de Miraflores
Sólo por enumerar algunos de ellos, se puede hablar de las excomulgaciones del Vaticano a Martín Lutero y Fidel Castro, el desembarco británico de 1833 a Malvinas, la “paz” de Turquía en Armenia 1921, la designación de Chiang Kai-shek en la guerra sino-japonesa o la firma de desarme nuclear entre Bush y Yeltsin.
El episodio de este 2026 convulsiona ya que no se esperaba una intervención terrestre del gobierno de Donald Trump, contemplando los ataques a presuntas lanchas narcos en el Caribe como simples amenazas. Fiel a su estilo, el presidente estadounidense sorprendió a propios y extraños, incluso sorteando algunas normas constitucionales de su país y de derecho internacional que ya ponen en jaque a la ONU.
Nicolás Maduro junto a Cilia Flores. Crédito: Marcelo Garcia/Miraflores
La primera reacción del chavismo tras la detención de Maduro y su esposa Cilia Flores fue un pedido de “paradero” y fe de vida a la par que los estadounidenses planificaban su traslado hasta Nueva York, donde será juzgado por delitos vinculados al narcotráfico y el misterioso Cártel de los Soles. No hubo, de momento, llamamiento a las armas, anuncio de presidenta interina de Delcy Rodríguez, toma de mando de Diosdado Cabello ni adjudicación de futura gobernanza por parte de la oposición.
Sea por prudencia o sorpresa concreta del operativo montado con una decena de helicópteros, incluyendo bombardeos en la base militar de La Guaira en el norte venezolano, la lentitud en medidas oficiales desde el país sudamericano no quitan que Trump ya poseía los “avales” no formales a nivel internacionales para llevar adelante este tipo de capturas. Su vice J.D Vance lo resumió publicando que Maduro parece ser "la última persona en descubrir que el presidente Trump cumple lo que dice".
Incluso el gobierno de Gustavo Petro en Colombia, un aliado regional clave, ya se había distanciado de la figura de Maduro y las principales preocupaciones de este sábado pasan por controlar su frontera ante posibles nuevas migraciones masivas.
Si de avales se habla, miembros opositores y ciertos medios de comunicación estadounidenses hablan de una necesaria cooperación de cúpulas militares venezolanas para llevar adelante el operativo e incluso de la propia familia Maduro.
Lo concreto es que tras casi 13 años de la llegada de Maduro y 27 del arribo al poder de Hugo Chávez, el movimiento político se encontraba en la instancia de menor estabilidad, con una comunidad internacional occidental que venía de rechazar con vehemencia los resultados electorales, con su principal opositora recibiendo el Nobel de la Paz y con un Trump 2.0 que cierra su primer año de gestión con una fuerza casi imparable fuera de su casa.
En medio del caos
La decisión de dar un golpe político y mediático en Venezuela llega a la par que una de las regiones más sensibles del planeta, el Cuerno de África y la península Arábiga, atraviesan uno de los pasajes más violentos de los últimos años. La guerra proxy entre Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos en Yemen escaló con disputas entre bandos locales, a la par que la región se ve convulsionada por reconocimientos al estado separatista de Somalia, Somalilandia.
Los que “spoilearon”
Sea primero el huevo o la gallina, la fecha de la captura de Nicolás Maduro coincide particularmente con la visita de este viernes 2 de enero de dirigentes chinos a Venezuela junto al propio presidente en el marco de las relaciones diplomáticas.
Los diplomáticos chinos este viernes junto a Maduro. Crédito: BRICS
Trump comentó a Fox News este sábado que el ataque estaba planificado hace cuatro días y que el tiempo "no era perfecto", lo que determina cierto accionar puntual en las últimas horas.
La visita desde Beijing, interrumpiendo de lleno con las bases de la Doctrina Monroe de "América para los americanos", tampoco sería inocente y se podrían trazar relaciones con la presunción de un ataque terrestre estadounidense en los días previos.
El mensaje de Cancillería Argentina el viernes.
A su vez, con menor peso militar, pero sí a nivel diplomático en la región, la Cancillería Argentina había alertado a los ciudadanos argentinos que no viajen o se retiren de suelo venezolano este viernes a las 19:30, como si se tratara de una antesala de lo que luego ocurriría mientras Maduro dormía en Caracas.
Otros avales
Las reacciones de ciertos gobiernos u organizaciones internacionales se acoplan al ritmo de rechazo total o parcial, sin contabilizar los evidentes apoyos de aliados ideológicos, con la referencia veloz del presidente argentino Javier Milei.
La Unión Europea (UE), con la controvertida posición ante la presión de incursiones rusas en el este, instó a la desescalada sin acompañamiento concreto ni repudio. "La Unión Europea hace un llamamiento a la desescalada y a una resolución basada en el marco del Derecho Internacional y de los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas", escribió el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, en X.
El primer ministro británico, Keir Starmer, indicó que “está buscando más información antes de hacer más comentarios” y con una particular aclaración, remarcó que Reino Unido "no estuvo involucrado de ninguna manera".