Un avión privado perdió una de sus puertas pocos minutos después de despegar del aeropuerto internacional Nnamdi Azikiwe, en Abuya, la capital de Nigeria. La tripulación declaró una situación de peligro y solicitó regresar a la terminal de origen. Pese a lo ocurrido, consiguió aterrizar sin asistencia y no se registraron víctimas.
Susto en pleno vuelo: un avión privado perdió la puerta y debió regresar al aeropuerto
La aeronave había despegado de Abuya, Nigeria, con destino a Lagos cuando la tripulación emitió una señal de socorro. El jet aterrizó sin asistencia y no hubo víctimas.

El episodio involucró a un Bombardier Challenger 604, identificado con la matrícula T7-SEI, que cubría el vuelo DWC052 con destino a Lagos. Según informó el medio nigeriano Daily Post este viernes 16 de octubre, el desprendimiento ocurrió cuando el jet se encontraba a unos 3.000 pies de altura, equivalentes a aproximadamente 914 metros.
Durante el ascenso, los pilotos advirtieron la pérdida de la puerta y transmitieron una llamada de socorro mediante el código internacional «Mayday». La comunicación activó los protocolos previstos para este tipo de situaciones y obligó a modificar el recorrido previsto.
Vuelta a tierra
Tras recibir el aviso, los controladores aéreos coordinaron el retorno y dispusieron la presencia de camiones de bomberos y equipos de asistencia para recibir al aparato.
De acuerdo con los reportes difundidos por medios locales, el despegue se produjo desde la pista 22 a las 16.17 UTC. Tres minutos más tarde, la tripulación comunicó la situación y pidió instrucciones para volver a Abuya.
Durante la aproximación, los pilotos consultaron si desde la torre podían observar el estado del avión. El controlador intentó verificarlo con binoculares, aunque no consiguió confirmar visualmente la situación de la puerta.

Finalmente, el Challenger 604 tocó tierra en la misma pista a las 16.34 UTC, unos 17 minutos después de haber iniciado el vuelo. Una vez completada la maniobra, pudo abandonar la pista y desplazarse por sus propios medios hasta un sector de estacionamiento, sin necesidad de ser remolcado.
La ausencia de la puerta quedó confirmada después del aterrizaje. Tanto los ocupantes como la tripulación resultaron ilesos, aunque los primeros informes no precisaron cuántas personas viajaban a bordo.

El relato de un testigo
La secuencia también fue relatada por una persona que se encontraba en el aeropuerto y se preparaba para partir cuando escuchó la comunicación de socorro.
Según contó en redes sociales, la torre de control canceló la autorización para poner en marcha los motores de su avión mientras se resolvía la situación. El testigo describió la impresión que le provocó observar la aproximación y el aterrizaje del jet sin una de sus puertas.

«Se me puso la piel de gallina y sentí escalofríos al ver el avión aproximarse y aterrizar sin una puerta. Ningún entrenamiento te prepara para una situación así», relató.
También destacó que el aparato consiguió completar la maniobra y salir de la pista sin ayuda externa. Su testimonio coincidió con los reportes que señalaron que no hubo que lamentar víctimas fatales.

Investigación en curso
La Oficina de Investigación de Seguridad de Nigeria (NSIB) deberá establecer las circunstancias que provocaron el desprendimiento. El análisis tendrá que determinar cómo se produjo la pérdida de la puerta durante el ascenso y si existió una falla mecánica o algún otro factor que explique lo sucedido.
Por el momento, no se difundieron conclusiones definitivas sobre las causas ni sobre el funcionamiento del mecanismo de cierre.
El episodio puso a prueba los procedimientos de la tripulación y la coordinación con los servicios del aeropuerto. La capacidad de los pilotos para mantener el control del Challenger 604 permitió completar el regreso sin consecuencias personales, mientras continúa la investigación para esclarecer lo ocurrido.









