Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes el oeste de Colombia y provocó una devastadora emergencia que dejó al menos 169 muertos y cientos de heridos, según el último balance difundido por las autoridades.
Terremoto en Colombia: la cifra de muertos sube a 169 y hay más de 900 heridos
El terremoto tuvo epicentro en Chocó y se sintió con fuerza en Bogotá, Cali y otras ciudades. Hay cientos de heridos, edificios colapsados y personas atrapadas.

El epicentro fue localizado cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a unos 20 kilómetros de esa localidad. El movimiento ocurrió alrededor de las 7.34 y tuvo una profundidad cercana a los 96 kilómetros.
El sismo se sintió con intensidad en buena parte del territorio colombiano. Bogotá, Cali, Pereira, Manizales, Buenaventura y otras ciudades registraron fuertes movimientos y evacuaciones preventivas de edificios y viviendas.

Edificios colapsados y personas atrapadas
Las consecuencias más graves se concentraron en los departamentos de Risaralda y Valle del Cauca. Pereira y Cali fueron dos de las ciudades más afectadas, con derrumbes de estructuras y personas que permanecían atrapadas entre los escombros.
En Cali, las autoridades informaron el colapso de unas 30 estructuras y solicitaron el apoyo de equipos de rescate de otras ciudades. También se reportaron daños en el Hospital Universitario, donde pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos quedaron atrapados tras el derrumbe de una parte del establecimiento.

En Pereira, el alcalde Mauricio Salazar calificó la situación como crítica y señaló que los equipos de emergencia trabajaban en diferentes sectores de la ciudad. Las comunicaciones también sufrieron interrupciones en algunos puntos afectados.
El gobernador de Risaralda informó que ya se contabilizaban decenas de víctimas en los municipios del área metropolitana. En Manizales también fueron reportados fallecidos y daños importantes en distintas edificaciones.
En Chocó, la gobernadora Nubia Carolina Córdoba informó sobre heridos y graves daños en Quibdó, la capital departamental. Las autoridades mantienen allí el relevamiento de las consecuencias del terremoto y el monitoreo ante posibles réplicas.

También se sintió en Bogotá y países vecinos
La magnitud del movimiento generó escenas de preocupación en Bogotá, donde habitantes de edificios y conjuntos residenciales evacuaron sus viviendas luego de que se activaran las alarmas.
El terremoto también fue percibido fuera de Colombia. El movimiento llegó hasta Quito, capital de Ecuador, además de distintas regiones de Panamá y Venezuela. En algunas ciudades fueron evacuados edificios y centros de salud como medida preventiva.

Luego del terremoto principal se registraron nuevas actividades sísmicas. El Servicio Geológico Colombiano informó, entre otros movimientos, un sismo de magnitud 4,6 en Nóvita y otro de 4,8 en San José del Palmar.
Los organismos de emergencia mantienen un monitoreo permanente ante la posibilidad de nuevas réplicas y recomiendan no regresar a edificaciones que presenten daños hasta que sean revisadas por personal especializado.

El Gobierno declaró la emergencia nacional
Frente a la magnitud del desastre, el Gobierno colombiano declaró la situación de desastre nacional y activó un esquema de coordinación para concentrar recursos en las zonas más afectadas.
El presidente Abelardo de la Espriella asumió personalmente la conducción de la respuesta y dispuso la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar las tareas de asistencia, rescate y atención de los damnificados.
Los equipos de búsqueda y rescate fueron desplegados en las regiones afectadas, mientras las autoridades realizan un relevamiento de viviendas, edificios, hospitales, escuelas y rutas dañadas.

La emergencia generó además ofrecimientos de ayuda internacional. México, Estados Unidos y El Salvador expresaron su disposición a colaborar con equipos de rescate, personal médico y otros recursos para asistir a las víctimas.
El terremoto es considerado uno de los movimientos sísmicos más importantes registrados en Colombia durante los últimos años. Mientras continúan las tareas de rescate y remoción de escombros, las autoridades advierten que el número de víctimas podría aumentar a medida que los equipos logren acceder a las estructuras colapsadas.









