No se trató de un cambio más en el organigrama del Poder Ejecutivo Nacional, sino de una decisión administrativa de fuerte peso simbólico (y negativo). Así entienden organizaciones y expertos activistas por los derechos de las personas con discapacidad la reciente decisión del Gobierno de que la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDis), que hasta ahora era un organismo autárquico, pase a depender del Ministerio de Salud.




































