Creado en 1992 con el fin de preservar una muestra representativa del Delta Superior del río Paraná, al parque se accede por un camino vecinal de asfalto de unos 4 kilómetros hasta el Paraje La Jaula. Dos grandes senderos peatonales autoguiados permiten recorrer y conocer la gran biodiversidad que alberga, en un paisaje de islas, arroyos, bosques, lagunas y riachos. Unas 28 especies de reptiles, 185 especies de peces, y más de 200 tipos de aves, entre otros animales, conviven en las 2.750 hectáreas de área protegida, con más ambientes acuáticos e isleños que terrestres.