La primera, que varó el domingo, se trató de una ballena jorobada hembra juvenil de 9,8 metros de largo y aproximadamente 8 toneladas de peso. La segunda, un macho de la misma especie y de 8,5 metros de largo y aproximadamente 7 toneladas, apereció el lunes por la noche en La Lucila del Mar. En ambos casos, vecinos dieron aviso a la Fundación Mundo Marino quien, con ayuda de la Secretaría de Desarrollo Sostenible y Ambiente del Partido de la Costa, Defensa Civil, Prefectura Naval Argentina, Bomberos Voluntarios y Guardavidas, pudieron regresar a ambas ballenas al mar.

































