A los 45 años, la supermodelo brasileña Adriana Lima volvió a concentrar la atención global tras su regreso a las pasarelas de la renombrada firma Victoria’s Secret.
La exigente fórmula de Adriana Lima para regresar a las pasarelas a los 45 años
La exángel de Victoria’s Secret mantiene rutinas intensivas de entrenamiento y una alimentación fraccionada. Qué aspectos de su estricto plan avala la ciencia y cuáles responden a una personalización extrema.

Más allá de su vigencia en el mundo de la alta costura, lo que despierta un profundo interés tanto en sus seguidores como en los especialistas de la salud es la rigurosa disciplina que sostiene en su rutina diaria de entrenamiento, descanso y alimentación.

La modelo ha transformado la constancia en su marca personal. Según trascendió en publicaciones internacionales, Lima entrena todos los días bajo la estricta guía de Kirk Myers —fundador del reconocido Dogpound Gym— y del ex campeón mundial de peso mediano Michael Olajide Jr., quien supervisa su actividad principal: el boxeo.
Esta disciplina de combate representa cerca del 80% de su esfuerzo físico total.
Para complementar su preparación, la pasarela le exige rutinas cardiovasculares intensas. Su entrenamiento diario incorpora el uso de cuerdas de combate, ejercicios con balones medicinales, intensas series de abdominales y carreras de cinco kilómetros varias veces por semana.
Incluso durante sus viajes de trabajo, la modelo nunca abandona sus hábitos: en su equipaje siempre lleva una cuerda para saltar, lo que le permite cumplir con el plan físico en cualquier lugar del mundo.

El pilar de las ingestas fraccionadas
La nutrición es el otro gran componente en el esquema de la brasileña. Lejos de los ayunos prolongados, la dieta de Lima se basa en consumir seis pequeñas comidas a lo largo del día, priorizando alimentos integrales y fuentes de proteína magra.
Su menú habitual comienza con un desayuno de avena con frutas y nueces. A media mañana incorpora un batido proteico con vegetales, mientras que sus almuerzos y cenas giran en torno a la pechuga de pollo a la plancha o pescado, acompañados por guarniciones de camote, quinua, arroz integral y vegetales frescos.

Las colaciones intermedias suelen incluir bastones de zanahoria, apio o frutos secos.
La hidratación es igualmente estricta, con un consumo mínimo de dos litros de agua diarios, complementado con nueve horas de descanso nocturno ininterrumpido y breves sesiones de meditación antes de dormir. Entre sus permitidos ocasionales se destacan el café endulzado con miel y el chocolate amargo.

Entre el mito y la realidad
El caso de Adriana Lima abre el debate sobre qué tan replicables son estas rutinas para el público general.
Diversos estudios académicos sobre composición corporal —publicados en revistas como Nutrition Journal y Physiology & Behavior— confirman que la combinación de entrenamientos de resistencia con planes nutricionales controlados es altamente efectiva para reducir la grasa corporal y preservar la masa muscular.
Sin embargo, los especialistas médicos sugieren analizar estos ejemplos con cautela. El nivel de exigencia, la disponibilidad de tiempo y, fundamentalmente, el acceso a un equipo de asesores profesionales de élite colocan a la rutina de la supermodelo en un estándar difícil de alcanzar para la mayoría de las personas.
La ciencia aconseja tomar la constancia de Lima como un factor inspirador, pero subraya la importancia de ajustar las metodologías a las realidades biológicas y cotidianas de cada individuo, siempre bajo la supervisión de profesionales de la salud y la nutrición.









