Anne Hathaway se alista para el estreno de la esperada secuela de “El diablo viste a la moda”, película que coprotagoniza junto a Meryl Streep, y que llegará a los cines el próximo 30 de abril. Con la expectativa activa de miles de fanáticos de la primera entrega, ambas protagonistas buscan cuidar cada detalle y el mensaje que transmitirán con la nueva historia ambientada en el mundo de la moda.
La actriz que interpreta a Emily Sachs no se quedó callada al notar lo sorpresivamente delgadas que eran las modelos que desfilaron durante la Semana de la Moda de Milán.
En una reciente entrevista con la prestigiosa revista Harper's Bazaar, Meryl Streep recordó presenciar desfiles en primera fila durante la filmación y alarmarse junto a Hathaway por el aspecto “esquelético” de algunas de las modelos. Streep expresó que pensaba que la extrema delgadez era algo “de otros tiempos” que ya había sido superado dentro de la industria de la moda.
Hathaway y Streep impulsan diversidad de cuerpos en la película y la moda.
Según Streep, Anne Hathaway se encargó de que la película muestre a mujeres sanas: “Fue directamente a hablar con los productores al respecto, consiguiendo que le prometieran que las modelos del desfile que estábamos preparando para nuestra película no estarían tan esqueléticas. ¡Es una mujer admirable!”, destacó la actriz.
Este gesto demuestra el compromiso de Hathaway por promover estándares más realistas y saludables dentro de un mundo que sigue presionando por la delgadez extrema.
Tendenciaspreocupantes
El aporte de Hathaway llega en un momento en que la “extrema delgadez” de los años 2000 parece resurgir en la industria del espectáculo. Esta tendencia se acompaña del aumento en el uso de Ozempic y de inyecciones para bajar de peso entre celebridades, generando debates sobre salud, imagen corporal y presión social.
La actriz buscó promover estándares realistas y cuidar la representación femenina.
La postura de Hathaway y Streep durante la filmación busca marcar un contraste con estas tendencias, mostrando que es posible retratar la moda y el glamour sin imponer estándares de belleza poco saludables.
Más allá de la trama, la película se plantea como una plataforma para cuestionar los cánones de belleza tradicionales y poner en primer plano la importancia de cuerpos diversos y saludables. Hathaway se asegura de que el mensaje sea coherente, y que las nuevas generaciones de espectadores reciban un ejemplo positivo sobre la representación de las mujeres en la moda.