José Mercado compra todo importado


José Mercado compra todo importado
Lleva colores, Síndrome de Miami
Alfombras persas y muñequitas de goma
Olor a Francia y los digitales
(Sui Géneris)
Existe el peligro de consolidar un modelo económico donde las ganancias especulativas sean más atractivas que las productivas, que sus capacidades queden anquilosadas o directamente desaparezcan, convirtiendo al país en un sector donde solo puedan ser viables un par de actividades primarias.
El presidente de la Unión Industrial de Santa Fe, Cristian Fiereder, publicó la semana que pasó una nota de opinión que lleva por título "El ocaso del sistema productivo es el ocaso de la clase media" donde describe la situación que atraviesa el sector manufacturero, con el de la construcción el más afectado por las políticas del gobierno nacional, y plantea una serie de inquietudes respecto a la viabilidad de la actividad si se mantienen por un tiempo más estas reglas de juego que han puesto al borde del abismo al casi todos los sectores productivos.

El titular de la UISF destaca el orden fiscal del que se jacta el gobierno, pone en el mismo nivel la sustentabilidad el sistema productivo y la estabilidad de la clase trabajadora y señala con acierto que el carry trade es el principal receptor de las inversiones porque es una de las pocas actividades rentables en Argentina, debilitando las instituciones y organizaciones que constituyen una sociedad que funciona a partir de la actividad económica productiva.

En este contexto, advierte, existe el peligro consolidar un modelo económico donde las ganancias especulativas sean más atractivas que las productivas, que sus capacidades queden anquilosadas o directamente desaparezcan, convirtiendo al país en un sector donde solo puedan ser viables un par de actividades primarias vinculadas al extractivismo que terminarán precarizando aún más las condiciones laborales con sus ominosas consecuencias sociales y con ello los fundamentos que generaron una clase media que fue orgullo del país y alrededor del cual se constituyó la sociedad más igualitaria de América Latina.
El programa económico puesto en marcha por el gobierno nacional a partir del 11 de diciembre de 2023 es el mismo que en la década del 70 convirtió, a sangre y fuego, una economía dinámica, organizada alrededor del sistema productivo, motorizado por su industria, competitivo en la mayoría de los sectores más complejos como el de la energía nuclear y algunos de la metalurgia, en otro donde hablar de producción nacional, industria, empleo de calidad y capacidades científicas tecnológicas es casi una herejía para un sector de la sociedad que cree que la economía es solo lo financiero, una actividad para pocos que casi nadie entiende.
Lo que pasó esta semana con Techint y la pérdida del negocio por la construcción de un gasoducto entre Vaca Muerta y Río Negro es un ejemplo de cuáles son las ideas y que tipo de razonamiento tienen quienes implementan estos programas que inducen la destrucción del aparato productivo en nombre de una competencia que no existe en los hechos. Techint es uno de los conglomerados industriales más importantes del mundo que fabrica los caños sin costura para la industria petrolera y, por poner un ejemplo, está construyendo una de las obras de ingeniería más complejas del mundo: una planta de desalinización y un sistema de captación e impulsión de agua que abastecerá de agua desalinizada a tres grandes operaciones mineras del norte de Chile a 3.000 metros de altura a un costo de más de U$S 2 mil millones.

¿Puede no ser competitiva una empresa como Techint? No. El problema es que poner a empresas manufactureras a competir libremente con similares asiáticas, en particular chinas, es condenarlas a su desaparición paulatina porque no van a ganar nunca. Ni en Argentina y ni en cualquier país del mundo. Es irracional pensar que una empresa argentina pueda competir contra una china porque no tiene los subsidios estatales ni la escala ni los mecanismos promocionales ni los beneficios fiscales que estas últimas tienen, a las que debe sumársele la decisión estatal de expandirse en otros mercados. Para eso existen las políticas industriales y las herramientas que diseñaron los organismos internacionales que regulan el comercio. Una obra de este tipo tendría que haber sido coordinada por los distintos actores para que quede en manos argentinas a precios de mercado, como lo hubiera hecho cualquier gobernante con un proyecto de país que incluyera a todos. Bajar los costos, impositivos, logísticos, mejorar la infraestructura es una discusión que deben darse Estado y empresas antes que andar justificando decisiones del gobierno que perjudican a los trabajadores argentinos debería ser la tarea de los funcionarios argentinos.

Mercado Libre, otra de las grandes empresas argentinas y exégeta del libremercado, la de mayor valor de mercado del país, denunció esta semana ante la Dirección Nacional de Políticas para el Desarrollo del Mercado Interno, que funciona bajo la órbita del Ministerio de Economía, a la plataforma de comercio china Temú por competencia desleal vendiendo debajo de los precios y publicidad engañosa y métodos comerciales coercitivos. El Gobierno sancionó empresa china y le prohibió publicitar sus productos, que recurrió la decisión a la justicia que ahora deberá resolver. En el mismo sentido que Techint, nadie puede pensar que Mercado Libre no es una empresa competitiva y caza en zoológico, como repiten funcionarios del gobierno cada vez que alguien reclama por la competencia desleal, cuando deberían sentarse a buscar soluciones para evitar que eso suceda.
Es por esto por lo que no debería ser una novedad las consecuencias que están empezando a aparecer sobre los niveles de producción y empleo, que le fueron advertidas al gobernador por los dirigentes de la Federación Industrial de Santa Fe en un encuentro informal que tuvieron el jueves por la noche, sobre todo en el entramado pyme provincial y en ramas de actividad importantes como la metalurgia en el sur santafesino. Todas las alarmas están encendidas y se preparan para un 2026 aún más difícil que el año pasado porque no ven ninguna variable que pueda revertir la situación.
Desde noviembre de 2023, último mes antes de la asunción del gobierno de Javier Milei, hasta octubre de 2025 se destruyeron 20.026 empresas y se perdieron 255.724 empleos registrados en todo el país, de acuerdo con la estadística que publica mensualmente la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT). Los primeros 10 meses del año 2025 en la provincia de Santa Fe cerraron 977 unidades productivas y se perdieron 3.005 puestos de trabajo. De acuerdo con el relevamiento del ministerio de Trabajo de la Nación, la provincia empieza el año con casi 4 mil empleados suspendidos, la mayoría de ellos de la industria metalúrgica. Cerrar empresas para convertir a trabajadores en monotributistas repartidores de comida no es crear empleo.
El 24 de marzo de cumplirán 50 años del golpe militar que cambió la sociedad argentina para siempre, la reformateo para que dejara de ser una sociedad integrada y la más igualitaria de América Latina y convertirla en una cada vez más dual. Ese fue el objetivo más importante del programa económico que implementó José Alfredo Martínez de Hoz que fue el inicio del proceso de destrucción de la clase media argentina que, pese a los periódicos anuncios de su desaparición, como dice Juan Carlos Torre en un trabajo que se llama "Nadies es más que naides" en la revista Prisma, "periódicamente nos sorprenden y ponen así de manifiesto que las apuestas culturales, las inversiones económicas y las luchas cívicas realizadas en su seno en el pasado todavía rinden frutos. Me refiero a las iniciativas lanzadas desde sus filas y en toda la geografía del país que ensanchan las fronteras en el campo de la innovación tecnológica, en el ámbito de la creatividad cultural, en la búsqueda de nuevos derechos. Estas iniciativas introducen matices y marcan excepciones en las tendencias de largo plazo. Y como tales, nos ofrecen una atalaya para vislumbrar desde allí con menos melancolía y desazón el futuro incierto de Argentina"