La masiva marcha universitaria y las innumerables adhesiones del resto de la sociedad hacen absurdas las reflexiones y justificaciones del gobierno afirmando que dicha movilización fue promovida por opositores y que todo es inútil porque el Estado no tiene plata para cumplir con la ley. ¿Pueden decir otra cosa quienes son sordos a los reclamos de la sociedad?
¿Qué hace que una nación sea próspera?
El porvenir de un país implica, entre tantas cosas, la posibilidad de acceder a un bienestar económico que esté al servicio de la cultura y la educación.


Es justificado el enojo de los argentinos por los años de desidia estatal no importa quien gobierne contra un preciado valor histórico de la Argentina: su educación pública. Según el escalafón un titular universitario de dedicación exclusiva que cobró en diciembre de 2023 $764.897 recibió en marzo de 2026 $1.867.000. Un aumento de 144,09% para una inflación de 280,6%.

Y en otros niveles también preocupan los pobres resultados de las pruebas a nuestros jóvenes, el abandono de los establecimientos educativos y lo peor, excelentes profesores que emigran a otros ámbitos. Es el resultado de la falta de compromiso de toda la clase política. Con La Libertad Avanza sopló una brisa de ilusión por un cambio, hasta hoy solo una promesa.

Es verdad que el Estado no tiene plata, pero se debe a que no supo mejorar sus ingresos impulsando la inversión y el trabajo que son los motores de una economía sólida. Y eligió recortar gastos sin importar si son esenciales como la educación o salud.
Además, el ministro de Economía, Luis Caputo, calculó una ridícula inflación anual del 10,1% para ajustar el Presupuesto 2026 que ya se consumió, por lo que seguirá con su motosierra para mantener el déficit 0.
¿Podemos imaginar qué dirían estadistas como Juan Bautista Alberdi, Bartolomé Mitre y Domingo Faustino Sarmiento de esta política? Como respuesta, solo basta la frase del ilustre sanjuanino, base del ideario de esa época fundacional: “El solo éxito económico nos transformará en una próspera factoría, pero no en una nación. Una nación es bienestar económico al servicio de la cultura y de la educación".











