Conmemoración del Día del Animal
En una evocadora misiva, el autor imagina un reencuentro imposible, entre anhelos y recuerdos, en un universo donde el tiempo carece de significado.

G. BEATRIZ FERREYRA
No quisiera ver un día manifestando por la paz en el mundo a los animales. Cómo me reiría ese loco día, realmente. Ellos manifestándose por la vida y nosotros apenas sobreviviendo. "Sobreviviendo, sobreviviendo, sobreviviendo". Allí están ellos, representantes legítimos de la creación divina. Criaturas sin mácula que resisten estoicamente el avasallamiento de la especie humana.
Esperando pacientemente el día en que, vestidos de mansedumbre correrán felices por las praderas paridas de verde; poblarán los ríos y los mares sin contaminación; volarán por los cielos limpios de aire viciado y pisarán las selvas y las sabanas sin temor a los cazadores furtivos.
Ese día ha de llegar, cuando ya no queden huellas del depredador más infeliz que haya pisado la faz de la tierra: el hombre. ¡Ese día está llegando!
(*) Mensaje en conmemoración del Día del Animal. Esta fecha se celebra en la Argentina cada 29 de abril desde el año 1908 y busca concientizar sobre el cuidado responsable, el bienestar y la protección de todas las especies.
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Carta a un amor ausente
ALEJANDRO DE MURO
Te propongo encontrarnos en tu espacio interestelar. Más precisamente en el bar "Galáctico", sito en Júpiter esquina Venus. A una hora imposible de acordar porque, en tu ámbito, presumo, la noción de tiempo no debe existir. Sólo sé que prevalecerá mi voluntad de llegar.
Y en tu caso, seguramente también, el afán por corresponderla. Compartiremos el anhelo de que un diluvio pertinaz se abata sobre nosotros y nos obligue a guarecernos bajo el alero protector de un desmesurado abrazo.
Será fácil reconocerme. Viajaré en un ave dorada, extenuada por volar hasta tu infinito firmamento. Antes, frente a un espejo confidente, me vestiré con sonrisas olvidadas. Llenaré las alforjas con mis más seductoras propuestas. Buscaré tus manos, empeñado en prodigarles caricias nuevas. Te diré que aún conservo tu reloj.
Ese que me resultaba intrascendente porque poseía, como tantos, un cuadrante sofocado por un vidrio, salpicado de números y surcado por incansables manecillas. Hoy, para mi sorpresa, desgrana infinitas voces en pos de justificar tu partida. Lo siento culpable del tiempo que no supo ahorrar y del dolor que contribuyó a precipitar.
Pero no es momento para recriminaciones. Se impone aludir a tu adiós y a mi vida incompleta. Te negarás a volver por compromisos contraídos en tu nuevo cielo. Un torbellino de besos pondrá fin al encuentro. Compás de espera hasta el día en que, por mandato de un destino aún incierto, nuestros cuerpos definitivamente se estrechen.
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La guerra de los cortes
IGNACIO VIGO
Me dirijo a ustedes a los fines de hacerles conocer algunas "inquietudes" sobre la ciudad de Santa Fe y el tránsito por la misma. No pertenezco al transporte público, solo soy un humilde vecino que transita todos los días por la misma y que Cada día tiene novedades para informar.
Pueden ser calles cortadas (Aguas, EPE, Cable, o cualquiera que desee hacerlo), que nos obligan a alargar involuntariamente nuestro viaje.
Hace unos días, para llegar a mi estudio, en el centro, tuve que sortear dos cortes de calles, por lo cual me demoré algo más de lo previsto. Pregunto: ¿hay que ser un master en Tránsito Urbano para que, si una calle está cortada, avisar una cuadra antes, para que no tengamos que alargar el viaje?
A las distintas empresas que cortan el tránsito,… es mucho pedirles que se pongan de acuerdo entre ellas para coordinar. Sí, ya los sé, únicamente en el primer mundo sucede eso. ¿No hay internet, wi-fi, Netflix o como se llame para informar la situación?
Bien, creo que con esta líneas hice mis descargo para subirme al auto nuevamente para seguir librando día a día la Guerra de los Cortes. Saludos cordiales.
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Franco Colapinto, uno como nosotros
MATÍAS ANÍBAL ROSSI
Franco Colapinto cosechó triunfos en varias categorías del automovilismo y en 2019 llegó a ser campeón de Fórmula 4 en España. Sin embargo, en la Fórmula 1 donde participa nunca ganó una carrera. La pregunta es entonces por qué convocó en la ciudad de Buenos Aires este domingo a más de medio millón de argentinos en la exhibición que dio en Palermo.
La respuesta es simple: familias enteras fueron a ver a un pibe de 22 años que todavía no se subió a un podio, pero trabaja en lo suyo con respeto a los demás, pone sacrificio y capacidad en lo que hace con la esperanza de algún día ver realizados sus sueños.
Qué envidia para algunos que la función del servicio público y su efímera hora de poder los hacen olvidar para qué fueron elegidos. Cuánto darían por convocar cuatro Plazas de Mayo colmadas y jubilosas con banderas argentinas. Y por sobre todo, el cariño. Un cariño que ningún pueblo regala porque sí. En Franco se valora su empeño, constancia y se espera de él grandes cosas.
Y este domingo las multitudes felices de verlo fueron la mejor prueba de la orfandad que sufre la sociedad argentina ante la falta de ejemplos genuinos donde verse representada en los valores importantes: trabajo, honestidad y fe.
Y un párrafo final para la ternura de sus abrazos a la abuela. Un gesto de sorprendente similitud al que Leo Messi le dedicó siempre a la suya, aunque ya no está con él. Abrazos que su abuela gozó como seguramente yo y todos los abuelos disfrutamos cuando un nieto nos acerca su cariño. En resumen, Franco Colapinto, uno como nosotros.
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Sobre la reconversión laboral
ROBERTO SÁNCHEZ
Curiosa la postura de algunos economistas afines al oficialismo que exudan optimismo, particularmente aquellos que tienen relación con el mago de la finanzas más exitoso del universo. Las estadísticas sobre la actividad económica dicen lo contrario pero alimentan la usina de falacias de un futuro venturoso y derrame de parte de sectores que aún están en las gateras, energía, minería, litio, etc.
En cuanto a la tan mentada reconversión de los empleos según otro cráneo de la economía, el señor Martín Redrado -a quien tengo por un profesional serio -a pesar de haber sido titular del BCRA y ex de Luciana Salazar-, que me sorprendió con su comentario.
Redrado comentó que la mano de obra que se reconvierte al sector privado por ejemplo tiene una salida laboral con Uber, PedidosYa, Di-Di y otras alternativas similares. Le faltó decir "también con la venta de pochoclo y manzanitas acarameladas en las plazas", o sugerir la reconversión de la bici hogareña como en la India en bicitaxi tipo Rickshaws, al menos sería muy original.









