Era el 1 de diciembre de 1786 cuando el padre José Norberto Aguirre bautizó en la Iglesia Matriz a un niño nacido ocho días antes de "padres no conocidos". Llevaría por nombre el de Estanislao, como su padrino: Estanislao Ojeda, esposo de Teodora, la menor de las hermanas López Fonseca, una de las cuales resultó ser la madre del futuro Brigadier General.
Dudas y reflexiones sobre la madre de Estanislao López
Un niño llamado Estanislao, bautizado en 1786, despierta incógnitas sobre su origen, con una madre enigmáticamente mayor y un padre de linaje militar.

En el asiento anterior se consignaba el bautismo de su hermana melliza María Catalina. En el margen izquierdo de ambos registros figura una anotación inquietante: "expósito", expresión que se utilizaba como sinónimo de "abandonado" o expuesto a la beneficencia o la caridad de instituciones como la "Casa de Niños Expósitos" que funcionaba en Buenos Aires.
¿Una madre sexagenaria?
El historiador José Carmelo Busaniche fue el primero que, en 1953, identificó con precisión, el nombre de estos "padres no conocidos", adjudicando la maternidad biológica de ambos niños, como así también la del hermano Juan Pablo que nacería seis años después, a María Antonia López Fonseca, de quien habrían heredado su apellido.
Si bien fue notorio que los tres hermanos fueron criados por ella en su casa y que la consideraron su madre, surgen algunos interrogantes que, por lo menos, es necesario hacer notar.
Señala Busaniche que María Antonia López había nacido en 1730, del matrimonio de José López y de Juana Fonseca, según consta en su acta bautismal del 22 de abril de ese año, por lo que a la fecha del nacimiento de Estanislao y de María Catalina (22 de noviembre de 1786) habría cumplido los 56 años de edad, y 62 cuando nació Juan Pablo el 24 de junio de 1792, edades poco compatibles con la maternidad en el siglo XVIII.
Con respecto a la paternidad biológica de Estanislao, se le ha atribuido a Juan Manuel Roldán, quince años menor que María Antonia López, ya que había nacido en 1745. Miembro de una familia mejor acomodada socialmente, Roldán se dedicó al servicio de las milicias santafesinas en la defensa de la frontera norte que contenía, o pretendía hacerlo, los avances de los pueblos originarios del Chaco.
Sea como fuere, los tres hermanos, Estanislao, María Catalina y Juan Pablo, crecieron en la casa de María Antonia López, ubicada en la esquina de las actuales calles Juan de Garay y 9 de Julio, en donde también residió Juan Manuel Roldán, según consta en documentos de la época.
Hay que agregar que María Antonia López había contraído matrimonio con Agustín Piedrabuena el 29 de junio de 1779, con quien habían tenido dos hijos: María Andrea y Juan Francisco, nacidos entre 1780 y 1783.
Resulta sugestivo constatar que las familias de los dos sucesivos esposos de María Antonia López estaban emparentadas. Juan Francisco Roldán, destacado vecino y cabildante de la ciudad, hermano de Juan Manuel, era el esposo de una hermana de Agustín Piedrabuena, María Bernarda.
Será por ello que Juan Manuel fue padrino de María Andrea, la primera hija del matrimonio Piedrabuena–López Fonseca, de la que posteriormente sería padrastro.
Condición social de María Antonia López
Es posible que los historiadores hayamos cargado las tintas al remarcar como muy humilde el origen de Estanislao López. Es verdad que la familia no tenía otros bienes que la casa en que vivían, propiedad de Antonia López, que debió ser más bien modesta.
Pero también es cierto que Agustín Piedrabuena, su primer esposo, no consideró impropio contraer matrimonio con ella, siendo que él era miembro de una familia de la clase "decente" de la ciudad.
Juan Francisco Roldán, hermano del padre de Estanislao López, había impugnado en 1778 el matrimonio de su cuñado, Antonio Piedrabuena, hermano de Agustín. Se fundaba en que siendo los Piedrabuena "de la primera distinción y nobleza", no era admisible que Antonio se casara con la señorita Ana Rosa Véliz, cuyos abuelos –decía el denunciante- "eran mulatos que andaban descalzos por la calle".
Aunque el Juez eclesiástico denegó la autorización para casarse, Antonio Piedrabuena y Ana Rosa Véliz formaron una familia y fueron padres de cinco hijos, información que aporta Horacio Rosatti en su libro "Argentina por sus historias" (1999).
Al casarse Agustín con Antonia López Fonseca al año siguiente, el riguroso cuñado del contrayente no presentó impugnación alguna, de donde se desprende que hasta ese momento ella disfrutaba de aceptación social en un medio tan conservador y cuidadoso de las apariencias como el de la pequeña ciudad del siglo XVIII.
Los problemas debieron llegar cuando prosperó la relación irregular entre María Antonia López y Juan Manuel Roldán. Es por ello que los hijos de la nueva pareja fueron inscriptos como de "padres no conocidos", y llevaron el apellido materno que se haría famoso en la historia argentina.
Los hijos de Piedrabuena y los de Roldán vivieron bajo el mismo techo conformando lo que hoy llamaríamos una familia ensamblada. El segundo apellido de Antonia López (Fonseca), se convirtió en el alias de Estanislao entre sus compañeros de armas.
Las características de su origen, en una sociedad de rígidos formalismos sociales, parecían anunciarle un futuro subalterno, cuando mucho reservado a la vida fortinera como cabo o soldado. Pero los cambios culturales generados por la revolución vinieron a abrirle posibilidades inimaginables, que su personalidad y su destreza militar hicieron efectivas.
Igualmente, al principio de sus intervenciones políticas, quienes se alarmaron con su ascenso no dejaron de hacer referencia a su origen de manera discriminatoria. El cura de Coronda, en carta a Eusebio Hereñú lo describe como "mulato" y "guacho" hacia 1818.
Lo de "mulato" aludía a su tez oscura, descripta por varios de quienes lo conocieron, y lo de "guacho" a lo irregular del vínculo de sus padres, o a las dudas que despertaba la anotación de "padres no conocidos" consignada en el acta de bautismo.
La condición social del gobernador se vio promocionada por sus éxitos militares de 1818, 1819 y 1820, y por su boda con María Josefa Rodríguez del Fresno, celebrada el 17 de diciembre de 1819, que lo emparentó con familias de la elite como los Freyre y los Aldao.
El casamiento secreto
Como es sabido, la relación entre los padres de Estanislao López recién se formalizó en 1817, cuando se concretó el matrimonio en una ceremonia secreta celebrada por el padre José de Amenábar en la casa del Notario Eclesiástico Tadeo Forcada. ¿Es que los impedimentos que habían pesado hasta entonces ya habían desaparecido?
Me sigue llamando la atención la elevada edad de María Antonia, que por entonces tenía 87 años. ¿Era necesario este casamiento para legitimar el origen de Estanislao, en esos días Comandante de Armas de la Provincia, y borrar su condición de hijo de "padres no conocidos" consignada en su acta de bautismo?
Todavía vivirían los contrayentes bastante tiempo. El capitán Juan Manuel Roldán fue sepultado en Santo Domingo el 22 de febrero de 1828, consignándose en el acta su condición de "marido de Doña Antonia López", quien le sobreviviría hasta diciembre del mismo año y fue sepultada el día 4 en el mismo templo, destacándose su condición de "viuda del capitán retirado don Juan Manuel Roldán". Tenía 98 años.
Es justo destacar la afectuosa y devota relación que Estanislao López cultivó con su familia, considerando a todos como hermanos, fueran López o Piedrabuena, relación que se mantuvo viva aunque él se transformara en el principal santafesino de su tiempo.
Contenidos producidos para El Litoral desde la Junta Provincial de Estudios Históricos.















