Semanas atrás se cumplieron ochenta años del fallecimiento del eminente economista John Maynard Keynes (1883-1946) y noventa años de la publicación de su principal y más emblemática obra: "Teoría General de la ocupación, el interés y el dinero" (1936). Por ello considero válido señalar las transformaciones sociales y tecnocientíficas que envolvieron su lúcido trabajo intelectual.
El as de espadas para combatir la depresión económica
A 80 años de su muerte, el legado keynesiano sigue vigente. Su enfoque sobre el rol del Estado en la gestión económica ofrece respuestas a crisis como las actuales.

Marco histórico
A fines del siglo XIX y principios del XX, en las economías desarrolladas, principalmente Estados Unidos, se produce una incesante renovación tecnológica que generará nuevas modalidades de trabajo. Fue un periodo caracterizado por una mayor división social del trabajo; estandarización; producción en masa; cadena de montaje y control de los tiempos de trabajo (Taylorismo/Fordismo).
Ello propició una economía basada en el consumo y la expansión del crédito, mayor participación bursátil de los asalariados y la clase media (Estados Unidos), acompañados de un proceso de concentración monopolista, cartelización y consolidación de trusts.
En Estados Unidos (1929) y luego globalmente se desencadena una crisis que comienza siendo bursátil, con fuertes caídas en las bolsas y de la economía real generando una profunda depresión la cual se extendió durante varios años, llegando recién en 1937 a recuperar el nivel de actividad de 1929.
¿Cuáles son las causas de la mayor crisis del capitalismo hasta la fecha? La desigualdad en la distribución del ingreso, junto con una acumulación excesiva de capital y la capitalización de beneficios generando un aumento en la producción a un ritmo superior al cual el consumo puede responder, sumado a las grandes corporaciones las cuales impedían la libre competencia.
Es una crisis de sobreproducción con insuficiencia de demanda (bajos salarios). Por ejemplo: la producción de un auto demandaba 14 horas antes de la aplicación de los nuevos métodos a serlo en 93 minutos, el modelo T, de 4.000 unidades en 1900, la producción anual pasó a 4.800.000 en 1929.
Keynes busca dar respuesta al mal de la época: el fuerte desempleo y cómo reactivar la economía. Su proyecto intelectual comienza antes, con publicaciones como "El fin del laissez-faire", en 1926.
Marco teórico
El mainstream de la época (neoclásicos) considera como base de su teoría a la denominada Ley de Say (la oferta crea su propia demanda). En "Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero" (1936/ 2005, página 35), Keynes explica:
"Desde los tiempos de Say y Ricardo los economistas clásicos han enseñado que la oferta crea su propia demanda queriendo decir con esto de manera señalada, aunque no claramente definida, que el total de los costos de producción debe necesariamente gastarse por completo, directa o indirectamente, en comprar los productos".
Según el postulado ortodoxo, ahorro (S) siempre es igual a inversión (I): S=I. Keynes viene a echar luz sobre un hecho que puede no suceder, es decir una parte del ingreso (Y) se consume/invierte y otra queda ahorrada, generándose una insuficiencia de inversión y de demanda con caída del empleo.
Por lo tanto el Estado debe provocar deliberadamente el crecimiento de aquellas inversiones, hasta que la demanda sea suficiente para absorber toda la oferta que proviene del empleo de las fuerzas productivas.
Los bancos centrales, a través del manejo de la tasa de interés deben estimular las inversiones privadas con un descenso de la tasa de interés, con creación de dinero y el Estado supliendo con sus propias inversiones.
Jean-Baptiste Say y sus seguidores, consideran que el estado normal de la economía y al cual tiende con su autorregulación es el equilibrio, considerado éste como el pleno empleo de los factores, el desempleo no existe, todo lo que se ofrece es demandado.
Es por ello que los marginalistas consideran que la causa del desempleo está dado por un exceso de oferta y que ante la existencia de precios flexibles, es solucionable con una baja de salarios reales. Para Keynes, el desempleo es involuntario y la situación de desequilibrio es una normalidad del capitalismo.
En un sistema capitalista, organizado sobre los principios de libre mercado, no existe ningún mecanismo intrínseco que permita al sistema arribar, o por lo menos tender, por sí solo al pleno empleo, se hace necesaria la intervención del Estado en la economía. ¿Cómo propone Keynes incentivar la demanda agregada?
A través de la intervención estatal, lograr una redistribución del ingreso en favor de aquellos con mayor propensión marginal a consumir, a través de la política monetaria, bajando la tasa de interés ya que la inversión privada es inversamente proporcional a la tasa de interés, cuanto más alta ésta última, menor inversión, pero la inversión privada también dependerá de la eficiencia marginal del capital, reflejando la incertidumbre sobre rendimientos futuros.
Y por último a través de la política fiscal, es decir, aumento del gasto público con obra pública.
El ejemplo del New Deal
El incremento de la producción no puede ser totalmente absorbido por el consumo, por lo que se requiere del factor inversión para absorber el excedente de producción total, es por ello que el Estado a través de políticas públicas complementa o sustituye en el momento en que los empresarios privados invierten menos de lo necesario para llegar al pleno empleo.
De este razonamiento deviene lo que Keynes llamó multiplicador de la inversión: el ingreso crece en mayor proporción al aumento original de la inversión. A mayor desempleo, menor será el impacto sobre los precios. A medida que la economía se aproxima al pleno empleo, el efecto sobre los precios es mayor, generando inflación, no extremar a Keynes es la consigna.
Un ejemplo histórico de la aplicación práctica de estos postulados fue el New Deal -reactivación de la obra pública, asistencia social, proteccionismo a través de aranceles, nuevas normas del sistema financiero-, el "Nuevo Trato" aplicado en Estados Unidos desde 1933 a 1938 por el presidente Franklin Delano Roosevelt.
También contribuyó a los años dorados del capitalismo (1945-1973), periodo llamado así por ser altamente productivo especialmente en la industria, pleno empleo, asenso social, mejoras en la calidad de vida y expansión comercial, sumado a la reconstrucción de Europa a través de políticas como el Plan Marshall -ayuda económica de Estados Unidos- luego de la devastación generada por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Se produce un quiebre con el anterior fundamento económico laissez-faire y aparece el intervencionismo. Surge el Estado de Bienestar.
Con estas líneas busco aproximar la teoría del gran economista lord John Maynard Keynes. Por eso insto a los lectores a continuar abordando y ahondando en Keynes que tanto aportó a la teoría económica, siendo un referente de consulta permanente sobre todo en momentos de crisis que ha tenido y tiene el capitalismo, ejemplo 2008, crisis subprime.
La autora es contadora pública, especialista en historia del pensamiento económico.









