Miradas

La mujer que construyó lo imposible

Hay personas que levantan paredes. Otras levantan destinos. Mi madre nunca pasó por una universidad, pero fue la primera en enseñarme que el futuro también puede edificarse.

La mayor herencia que puede recibir un hijo no es una casa ni un apellido. Es alguien que crea en él antes de que él mismo pueda hacerlo.La mayor herencia que puede recibir un hijo no es una casa ni un apellido. Es alguien que crea en él antes de que él mismo pueda hacerlo.

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Ella me enseñó el trabajo, el esfuerzo y la resiliencia con su ejemplo, cada día.Ella me enseñó el trabajo, el esfuerzo y la resiliencia con su ejemplo, cada día.
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