Unidad de Valor Adquisitivo: UVA. Este invento ya lo tuvimos en nuestra Argentina, con la Ley N° 1050, luego el gobierno del presidente Mauricio Macri (referirnos a Macri es hablar de alguien de profesión financista, no de producción) aplicó el regimen UVA.
Y ahora el presidente Javier Milei habla de Libertad, pero aplica el criterio UVA a los jóvenes o ciudadanos comunes que necesitan un crédito hipotecario. ¿Será que el pueblo argentino no puede en libertad negociar con los bancos la tasa de interés de un préstamo? ¿Siempre todo está regulado desde el "Estado Unitario Nacional" o lo que es lo mismo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA)?
Mirá también
Patria… ¿qué nos pasó?¿Todos sabemos lo que significa el concpeto UVA? Bien, el UVA es el sistema financiero que consiste en ajustar el capital y la cuota a través del establecimiento de una Unidad de Valor Adquisitivo, que toma el índice de aumento del Costo de Vida (inflación mensual). El Costo de Vida del mes anterior es el porcentaje que se aplica al capital.
Por ejemplo, 50 millones de pesos a veinte años son 240 cuotas de $208.333. El primer mes, pagando la primera cuota la deuda sería de $49.792.000. Si la inflación es de 2,5% aplicado al capital, la deuda pasa a $51.250.000, por ende la cuota pasa a ser $213.542, si descontamos dicha cuota al nuevo capital quedaría de $51.036.458, superior en $1.036.458 al capital de origen en un mes.
Es decir que, si imaginariamente analizamos 240 meses con una inflación mínima mensual, siempre va a aumentar el capital, la cuota y el saldo a cancelar cada vez es mayor. Cuando vence el crédito, a los veinte años, el tomador debe más de la deuda de origen.
Mirá también
Una verdadera falta de respetoSi con estos préstamos hipotecarios, los que gobiernan creen que están dando la posibilidad del derecho de adquirir una propiedad, olvidémonos. Estos préstamos no son para beneficiar a los ciudadanos, son para beneficiar a los financistas, que nada producen.
Por eso propongo ajustar por inflación las cuotas o por los aumentos salariales, pero no aumentar el capital; si las cuotas aumentan la deuda se cancelará en menos de veinte años y los financistas recuperan antes su capital.
Mi opinión es la de un ciudadano que sueña con una Argentina normal, de producción y de trabajo, no de especuladores. Jóvenes lo lamento, es así. Por eso, como siempre digo, me duele la patria.