El levantamiento militar contra la Segunda República en julio de 1936 no solo dio inicio a la guerra civil en España, sino que al mismo tiempo generó una amplia movilización desde el exterior en apoyo al gobierno republicano. El conflicto fue interpretado por amplios sectores internacionales como una confrontación decisiva entre democracia y fascismo.
Voluntarias santafesinas en la contienda española
Tres valientes mujeres de nuestra provincia viajaron a España para sumarse a la lucha republicana. Sus historias reflejan el compromiso y la resistencia en aquellos tiempos difíciles. Micaela Feldman, Sara Segal y Ana Piacenza, desafiaron roles tradicionales al participar activamente en el citado conflicto.

Miles de voluntarios provenientes de distintos países se trasladaron a la España republicana para integrarse a las brigadas internacionales, colaborar en tareas humanitarias o de propaganda. Muchos provenían de América Latina, sumando a ello la presencia significativa de mujeres que se destacarían por su activa participación.
Conflicto de dimensión trasnacional
Desde los primeros meses del conflicto, la guerra española generó una intensa movilización política en Argentina donde coincidían una numerosa comunidad migratoria de origen español, con el estado de efervescencia que demostraban importantes grupos ideológicamente convocados en torno del antifascismo.

Organizaciones sindicales, partidos de izquierda y asociaciones vinculadas a la colectividad española promovieron en las principales ciudades del país campañas de apoyo a la República mediante colectas, actos públicos y envío de ayuda material.
La provincia de Santa Fe no resultó ajena a la convocatoria y se organizaron distintas iniciativas en tal sentido. En ese contexto se produjo también la movilización de los voluntarios, hombres y mujeres, que decidieron viajar a España o colaborar directamente con el esfuerzo de guerra.
Mujeres santafesinas en un escenario de guerra
La actuación de las mujeres en la guerra española evidencia que el conflicto abrió nuevos espacios de intervención política femenina, permitiendo incluso que aquellas provenientes de contextos locales periféricos a la península se integraran de diversas formas a través de la militancia internacional, con lo que desafiaban los límites tradicionales del género en la acción política.
Entre las que integraron este activo grupo, las hubo quienes tenían en común haber nacido o transcurrido su infancia en tierras santafesinas, nos referimos a Micaela Feldman, Sara Segal y Ana Piacenza. Feldman y Segal eran hijas de hogares de judíos emigrados establecidos en Moisés Ville, la primera nacida en 1902 y la segunda en 1912.

Ana Piacenza, que había nacido en 1906 en Coronel Moldes (Córdoba) se trasladó con su familia siendo niña, a Rosario, donde era conocida como la "hija rebelde" del dirigente agrario Esteban Piacenza, fundador de Federación Agraria Argentina.
Desde jóvenes iniciaron un recorrido político e ideológico por diversos espacios de militancia entre el anarquismo y el comunismo. Los circuitos de movilización antifascista las llevaron a España por distintas vías. Las tres lo hicieron acompañadas de sus parejas, Hipólito Etchebéhère, esposo de Feldamn, José Grunfeld, de Piacenza y Samuel Joukovsky de Segal.
Tanto Etchebéhère como Grunfeld también eran nacidos en Santa Fe, el primero en Sa Pereira (1900) y el segundo en Moisés Ville (1907). Feldman, que se había recibido de odontóloga, junto con Etchebéhère tras viajar a Alemania y Francia, arribaron a España poco antes del estallido del conflicto.
Cuando se desató la contienda solicitaron al Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) un puesto de combate. Al caer su esposo en Sigüenza (16 de agosto de 1936) Mika, como era conocida Feldman, solicitó ir al frente, por lo que se le confirió el mando de la Segunda Compañía con el grado de capitana, único caso de una mujer soldado con tal rango.
Ana Piacenza por su parte, se había recibido de abogada en la UNL antes de viajar a Barcelona en 1936 en solidaridad con la República. Participó en la organización de Mujeres Libres y colaboró con el periódico Tierra y Libertad donde publicó el poema "1° de Mayo en España". En 1937 fue una de las firmantes del manifiesto dirigido a todos los anarquistas de Argentina, bajo el seudónimo Nita Nahuel.
Por su parte, a Segal se la encuentra en Valencia entre los voluntarios no combatientes. Se desempeñó entonces como traductora de ruso y maestra integrada en la dirección de escuelas. Trabajó también durante el conflicto en la sección prensa y propaganda de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU).
Derrota, retorno y después
Con el triunfo de los nacionales en 1939 y con el peso de la derrota comenzó el largo exilio republicano y el retorno de los voluntarios. Ana Piacenza había regresado poco antes de concluir la guerra y se instaló en Rosario, militó en la Unión Socialista Libertaria y ejerció como abogada.
Detenida tras el golpe de Estado de 1943, posteriormente se mudó a Buenos Aires y participó en la Federación Libertaria Argentina. Luego volvió a Rosario, donde falleció en 1972.

De Segal se nos pierden las referencias, en tanto Feldman regresó a Buenos Aires en 1940 y a partir de 1943 ejerció como periodista de Argentina Libre. Tiempo después se radicó en París y desde allí enviaría una serie de crónicas para Sur (1946-1947).
Trabajó como traductora, se la vio activa en el Mayo del 68 y participó una década después en una marcha contra la dictadura argentina (Tarcus, 2007). Dejó su propia versión de lo vivido en "Mi Guerra de España" publicada primero en francés y luego en español en 1987.
Su trayectoria fue novelada por Elsa Osorio en "Mika" (2012) y llevada al cine por Rodolfo "Fito" Pochat y Javier Olivera en el documental "Mika, mi guerra de España" (realizado en 2013, con estreno oficial en 2014).
La participación de estas mujeres en la Guerra Civil española las inscribió en un proceso de profunda significación en la ampliación de los márgenes de la acción política femenina durante el período de entreguerras. Es así que el estudio de sus itinerarios ayuda a complejizar la comprensión histórica de uno los hechos más trascendentales del siglo XX y del que se cumplen 90 años.
Contenidos producidos para El Litoral desde la Junta Provincial de Estudios Históricos.













