I - El golpe militar de 1955 tuvo sus características. Por casi una década el entonces coronel Juan Domingo Perón había conducido la política a su placer o, siguiendo la liturgia del movimiento, de acuerdo a los intereses de la gran masa del pueblo. La oposición, bastante variopinta, había intentado por todos los medios horadar el poder, pero la respuesta de las urnas era contundente.
Elección de Constituyentes de 1957
En una jugada política de alto riesgo, los estrategas de la llamada Revolución Libertadora, dictadura cívico-militar instaurada en Argentina tras el Golpe de Estado de 1955, decidieron convocar a comicios para el 28 de julio de aquel año. La intención era, entre otras cosas, elegir convencionales constituyentes para derogar la Constitución Nacional reformada en 1949.

Solo a guisa de ejemplo, en los comicios del 25 de abril de 1954, llevados a cabo para renovar 79 bancas de la cámara baja y 18 escaños del Senado, resultaron con el 64,28 % a favor del oficialismo y el 32,31 % del opositor radicalismo.
El sistema electoral utilizado -uninominal- permitió que los seguidores del leader militar, se alcen con 74 diputados y los 18 senadores que renovaban. Así, la Cámara de Diputados quedó integrada por 161 legisladores del oficialismo y 12 de la oposición: la suma del poder público.
II - El bombardeo sobre la plaza de mayo del 16 de junio de 1955 marcó un punto de no regreso.
Pasaron muchas reuniones y otros tantos cabildeos hasta la mañana del 23 de septiembre en que Eduardo Lonardi, que ya se había declarado presidente en Córdoba, jurara como "Presidente provisional" y saliera al balcón para ser aclamado por una increíble multitud que entonaba cánticos como "No venimos por decreto, ni nos pagan el boleto".
Al día siguiente el almirante Isaac Rojas, que no formaba parte del grupo golpista originario, es ungido como "Vicepresidente provisional".
III - El país, con nuevas autoridades, estaba organizado por el texto constitucional que había sancionado la Convención Cosntituyente del 11 de marzo de 1949 y jurado cinco días después. Este era, sin dudas, un gran logro del régimen depuesto, en donde se plasmaba el constitucionalismo social, pero bajo ningún punto de vista podía seguirse con este texto.
Había una clara y contundente campaña para "desperonizar". Una de las medidas fue la demolición de la "Quinta Unzué" que había ordenado construir en 1887 Mariano Unzué y su esposa, Mercedes Baudrix, como una residencia de descanso a las afueras de la ciudad de Buenos Aires.
Luego de pergeñar una y otra estrategia, se llega al 27 de abril de 1956 donde el presidente de facto, Pedro Eugenio Aramburu, rubrica la proclama fundada en el "Ejercicio de los Poderes Revolucionarios", por el que se restablece la Constitución Argentina de 1853 con sus reformas de 1860, 1866, 1898.
El breve texto, de apenas siete artículos es firmado también por Rojas. Arturo Ossorio Arana, Eduardo Busso, Luis Podestá Costa, Teodoro Hartung, Julio César Krause, Rodolfo Martínez, Julio Alizón García, Juan Llamazares. Eugenio Blanco, A. Alsogaray Bonnet, Raúl Carlos Migone, Pedro Mendiondo, Alberto Mercier, Atilio Dell'Oro Maini, Luis María Ygartúa y Laureano Landaburu.
Los usurpadores de poder tenían diálogo con lideres de varias fuerzas políticas que, en definitiva, pretendían una nueva reforma. Todo esto llevó un año de maduración y el 12 de abril de 1957 se firma el Decreto N° 3838/57, por el cual se declara la necesidad de una reforma constitucional y, en consecuencia, se convoca a elecciones para conformar una Convención constituyente.
Entre otras consignas estaba la representación proporcional y la prohibición de participación a los peronistas; el grueso de ellos y de acuerdo a las indicaciones que llegaban desde el exilio, votaron en blanco.
IV - Se comenzó con un tiempo de urgencias y como ocurre siempre, se podían reconocer dos sectores:
Por un lado los partidos que se allanaban a la nueva realidad y por lo tanto participarían en la compulsa: los radicales de la UCRP, los socialistas del PS, los cristianos del PDC, los demoprogresistas del PDP, y el PD, PDC y PCI; por el otro lado los que estaban en la oposición a la reforma, los radicales de la UCRI, y el PL, Partido de los Trabajadores, UF que anunciaron concurrir a la compulsa.
V - El principal partido vigente, la UCR, se había dividido en la Convención Nacional de Tucumán del 9 de noviembre de 1956 cuando el MIR conformó la UCR Intransigente y los balbinistas, unionistas y sabattinistas el 10 de febrero de 1957 formalizaron la UCR del Pueblo.
Arturo Frondizi y Rogelio Frigerio alentaban la idea de un Frente Nacional en donde la clase trabajadora debía ser aliada y benefactora del programa de gobierno en donde la alianza de clases y sectores debía ser un factor a ponderar en la estrategia electoral para las elecciones Constituyentes de 1957.
Si el objetivo era el desarrollo industrial, la clase trabajadora es eje fundamental de la misma y encima importante factor de poder y electoral. Esa fuerza electoral no era ni anarquista ni comunista; era peronista por lo que la lógica era que había que lograr captar esos votos en las próximas elecciones.
En este sentido el desafío era reunir a todos en ausencia del líder del movimiento que penaba buscando residencia en el extranjero. La estrategia desarrollista fue la de llegar a las bases peronistas instalando la figura de Frondizi como "un nuevo Perón" en las masas trabajadoras. Esa es la idea que subyace de acuerdo a la estrategia frondizista de atraer los votos peronistas hablando su propio lenguaje.
Para más hay que observar los dos eslóganes de campaña con "Tenga F. vote por F y guarde la fe" (el pronto regreso de Perón) e "Y.P.F." (Yrigoyen-Perón-Frondizi). Abundando en ello, los discursos en los mitines se lo podía ver al correntino imitar la manera de Perón en la entonación. En paralelo se puede observar el fino trabajo de Frigerio desde las columnas de "Qué".
Hasta se alzaban las voces de dos notables referentes peronistas como Raúl Scalabrini Ortiz y Arturo Jauretche que convocaban a no votar en blanco y apoyar a Frondizi. Hasta se publicaron un par de cartas de obreros peronistas expresando su convicción de apoyar a "don Arturo". Era claro que se trabajaba en contra de la estrategia votoblanquista y lograr atraer al voto peronista de manera directa.
La UCRI se enfrentaba a dos problemas: por un lado los militares no eran neutrales y se volcaron por la UCRP; por el otro, y como suelen ser el caso de las elecciones legislativas de medio término, se votaba implícitamente el rechazo a la Carta tan cara a los peronistas.
Esto se potenciaba todavía más porque era la primera elección desde el golpe a Perón, los peronistas querían votar en contra de la libertadora más que a favor de un "aliado". Votar a Frondizi no tenía el mismo impacto moral y emocional que votar en blanco por más que se lo explique respecto a la utilidad política para los peronistas.
Las usinas ideológicas intransigentes planeaban una nueva estrategia. Por un lado el sector más conservador bregaba por reforzar la campaña con el "Programa de Avellaneda". Por el otro lado, Rogelio Frigerio hacia un análisis optimista para las propias elecciones: el voto en blanco aseguraba la victoria pues el pueblo peronista cumpliría con sus convicciones y sentimientos.
Pero esa lealtad se trocaría en gesto positivo tan pronto lo requieran los términos en que se plantee la lucha. Todo indicaba que debía fortalecer el principio rector del Frente Nacional.
VI - La aplicación del sistema D`Hont, de representación proporcional, indicó que la UCRI obtuviera la mayor cantidad de convencionales (77 contra 75 del radicalismo del pueblo), incluso con menor cantidad de votos conseguidos. Los resultados no fueron los esperados. Total de votos: 8.703.322 100% (205 bancas).
En blanco: 2.115.861; 24,31 %. Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP), 2.106.524 24,20 %: 75 bancas; Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), 1.847.603, 21,23 %: 77 bancas; Partido Socialista (PS), 525.721, 6,01 %: 12 bancas; Partido Demócrata Cristiano (PDC), 420.606, 4,83 %: 8 bancas; Partido Demócrata (PD), 333.749, 3,83 %: 7 bancas; Partido Demócrata Progresista (PDP), 263.805, 3,03 %: 5 bancas.
Después se encolumnaron el Partido Comunista (PC), 228.821, 2,63 %: 3 bancas; Unión Federal (UF), 159.177, 1,83 %: 1 banca; Partido Laborista (PL), 93.172, 1,07 %: 3 bancas; Cívico Independiente (PCI), 86.441, 0,99 %: 1 banca; Partido Conservador, 76.976, 0,88 %: 1 banca; Partido de los Trabajadores (PT), 58.312, 0,67 %: 1 banca; Partido Liberal de Corrientes, 47.862, 0,55 %: 2 bancas;
Demócrata Autonomista Conservador Popular (Corrientes), 40.269, 0,46 %: 1 banca; UCR-Bloquista (San Juan), 30.461, 0,35 %: 2 bancas; Partido Demócrata Conservador Popular (Chaco, Jujuy y Tucumán), 25.036, 0,28 %: 1 banca; Partido Demócrata Liberal (San Luis y Tucumán), 24.206, 0,28 %: 2 bancas; Unión Provincial (Salta), 11.265, 0,13 %: 1 banca; Partido Demócrata Conservador Popular/Partido Demócrata (Catamarca), 9.689, 0, 11 %: 1 banca.
VII - Los partidos políticos que apoyaban la reforma (UCRP, PS, PDC, PDP, PD, PDC y PCI) alcanzaron 120 bancas, mientras que los partidos que estaban en contra de la reforma (UCRI, PL, Partido de los Trabajadores, UF) obtuvieron 85.
La convención declaró la vigencia de la Constitución sin la reforma de 1949 y antes de disolverse por falta de quorum (en gran medida por el grupo de la UCRI) alcanzó a aprobar solamente una norma referida a algunos derechos del trabajo posteriormente denominada artículo 14 bis.
En una parte del mismo dice: "(…) participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección". Pero aparte incorporó el "derecho de huelga" algo absolutamente elemental para el trabajador que la Constitución de 1949 no había incluido. Ambas eran medidas de avanzada.













