Por Oscar Finochietti

Nacida de la idea de un grupo de aventureros hace 65 años, nuestra maratón fue creciendo año a año gracias al invaluable de sus protagonistas, los nadadores, de todos los que se pusieron al hombro la organización y de los vecinos de Coronda que se fueron sumando. El rol clave de Carlos Larriera para hacer a la competencia el gigante que es hoy.

Por Oscar Finochietti
En cada oportunidad en que se lleva adelante una nueva edición de “la Maratón”, no hay corondino, si peina muchas canas como las que me acompañan, que no recuerde como simple y entusiasta espectador o bien por haber sido partícipe, lo que fueron sus primeros momentos, mucho antes de convertirse en esto que hoy se presenta como uno de los logros más importantes para la natación de largo aliento.
En la primera edición nacida de la imaginación de dos locos activos en el agua y otros cuatro de la aldea corondina que compraron la aventura, sería nada más que un espectador.

Por esas cosas de la improvisación llegó desde el Uruguay Pablo Gutiérrez Masa, quien a instancias de Carlos Larriera vino a nadar y en lugar de llegar a la ciudad de Santa Fe apareció en las primeras horas de la noche pidiendo dónde alojarse. Pablo durmió en mi casa y le contó a mi padre sus experiencias que pude escuchar.
Ese episodio fue suficiente para incentivar mi curiosidad. A la siguiente y segunda edición la seguí remando en una canoa prestada desde Desvío Arijón que despertó mi admiración por los competidores, su capacidad y su esfuerzo.

Luego de (quizás molestas) numerosas insistencias, la Comisión Organizadora me permitió colaborar en tareas que fuera capaz de realizar y también asistir a las reuniones donde se diagramaba la competencia. En uno de esos encuentros pude conocer a Carlos Larriera.
Al cabo de un tiempo como miembro de la CD tuve la oportunidad de acompañar a un presidente, Ayis Salvador Lais, en su larga trayectoria a la cabeza de la institución. De esos períodos hasta la llegada de Páez padre puedo recordar buenas y no tanto, alegrías y amarguras que se fueron sucediendo mientras la prueba crecía en prestigio y se presentaba como la más deseada por los mejores nadadores del mundo en la especialidad.
En simultáneo fue creciendo mi admiración por Larriera, quien con una enorme capacidad de trabajo y gracias a su participación en las maratones más importantes del mundo se las arreglaba para conseguir que las figuras más relevantes, sus amigos, vinieran a jerarquizar la Santa Fe - Coronda.

Carlos, que con el correr de los años me distinguió como uno de sus amigos, se las arreglaba también para conseguir los apoyos necesarios para que la prueba fuera posible y así sumó sus contactos con LT9 (el inolvidable “Sapo” Caputo) y de El Litoral (Dr. Néstor Víttori), que sin retacear ayuda se convirtieron en la espalda que colaboró con la permanencia del evento a lo largo de varias ediciones.
Antes de estos invalorables apoyos se dieron inconvenientes que hicieron peligrar la existencia de la AMARC, como lo fue una rifa en procura de aportar fondos que hicieran posible la prueba (el “Patito” de la Maratón), situación solucionada gracias a que junto a otras instituciones de la provincia que también se vieron perjudicadas posibilitaron la resolución del inconveniente.

La Santa Fe-Coronda, que dio figuras como Plit, Iglesias, Degano, Fleitas y muchos otros, es hoy un acontecimiento que no sólo jerarquiza a dos ciudades unidas por un río, sino también la voluntad de los que siguieron aportando su tiempo, esfuerzo y dedicación robando horas a su descanso.
A ellos también se debe sumar el aporte de gobiernos de la provincia que con su reconocimiento la hacen posible sin dejar de reconocer que la actividad privada también suma lo suyo. Es importante que esto siga sucediendo, la Provincia lo merece y el país sigue incorporando acontecimientos de real valía.
La Santa Fe-Coronda es uno de ellos y quedó ratificado este domingo. Tome nota, colabore y apoye. Usted que está leyendo lo hará posible. Desde algún lugar Carlos Larriera, Dermidio Cabral y todos los que ya no están pero le dieron vida a esta Maratón van a estar agradeciendo.