La Universidad Nacional del Litoral implementa una política libre de humo que busca proteger la salud de todos en sus instalaciones, un ejemplo a seguir por otras instituciones.
UNL libre de humo. A partir de febrero de este año estará prohibido fumar en todos los espacios dentro del perímetro universitario, lo que alcanza a estacionamiento, predios verdes, bares, etc. La medida busca mejorar la calidad del aire, reducir residuos y promover entornos más saludables.
La de la Universidad Nacional del Litoral (*) es una medida ejemplar que deberían adoptar otros establecimientos además de los educativos. Finalicé el cursado del quinto año en la Escuela Simón de Iriondo, en el turno noche, porque tenía que trabajar mañana y tarde en una empresa.
A raíz de no eximirme en algunas materias y con el ofrecimiento de un ex Juez del Crimen para ser adscripta en su juzgado y llevando adelante el hogar, la familia y mi propia actividad laboral, me inscribí en una Eempa de calle Ituzaingó.
En aquella época profesores y alumnos fumaban hasta en el aula. No había sido promulgada la ley pero, nota mediante, logré que pudieran hacerlo solo en los pasillos.
Obviamente que no faltó la queja de algunos de mis compañeros y el pedido de excepción que hicieron con un profesor, por lo que tuve que hacer una prueba en la Dirección porque este docente alegaba que "se ponía muy nervioso cuando tomaba examen escrito". Al regresar al aula, el ambiente seguía enrarecido.
Recuerdo aquello y entonces me viene a la memoria también el comentario de una lectora, "Laura", publicado el 27 de noviembre de 2005 en Cartas a El Litoral, en relación a uno anterior mío: "Fumar o no fumar".
Imagen ilustrativa. Foto: Luis Cetraro
Han pasado dos décadas y el hábito de fumar aún sigue siendo una de las causas que lidera mundialmente como factor de muertes humanas. Por eso mismo festejo la determinación de la UNL colaborando con la salud de toda persona que permanezca en las instalaciones, sin distinción.
Hoy muchos que quizás no entiendan la medida y hasta puede que haya una merma en las inscripciones de la entidad educativa, pero el daño que se autoprovocan y a la vez provocan al "compartir" el humo con quienes intentan evitarlo, debe hacerlos reflexionar. Y al gran paso que ha dado la UNL, tal vez un día lo reconocerán.