Llegan Cartas y Mensajes
Un recorrido por la trayectoria de una poeta que desafió los mandatos de su época, transformó la literatura argentina y defendió la libertad con valentía.

MATÍAS ANÍBAL ROSSI
Alfonsina Storni (1892-1938), independiente y sensible, usó su voz potente para defender la importancia del rol de la mujer en aquella sociedad patriarcal de principios del siglo veinte.
Con su vocación docente, desde el periodismo, sus conferencias y una poesía vanguardista que revolucionó la literatura, desafió a los círculos literarios que no concebían que la poesía amatoria fuera escrita por una mujer.
Trabajó para vivir dignamente y por su fama fue la primera invitada a tertulias literarias de escritores como José Ingenieros, Amado Nervo, Manuel Gálvez y Horacio Quiroga, su gran amigo. La impronta de su vida se refleja en la sincera belleza de su obra poética.
Sin importar el qué dirán fue madre soltera de su único hijo, Alejandro, como lo dice su poema "La Loba": "Yo tengo un hijo fruto del amor/ Del amor sin ley/ Mirad como se rien y como me señalan (…)".
En "Tu me quieres blanca" y "Hombre pequeñito" ironizó a los hombres que se sienten amos de una relación amorosa: "Ábreme la jaula que quiero escapar/ Hombre pequeñito, te amé media hora/ No me pidas más".
A los 46 años, en 1938, recibió con Gabriela Mistral y Juana de Ibarbourou el homenaje de la Universidad de Montevideo y en octubre, rendida por el dolor, por un cáncer de mama incurable y sumida en una gran depresión, fue a Mar del Plata para cumplir su plan.
Escribió un último poema que envió a Buenos Aires y una carta de despedida a su hijo. En la madrugada del día 25 salió rumbo a la escollera, desde donde se arrojó al mar.
A las pocas horas hallaron su cuerpo. "Voy a dormir" se publicó al día siguiente: "Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame/ Ponme una lámpara a la cabecera/ una constelación; la que te guste/…Gracias. Ah, un encargo:/ si él llama nuevamente por teléfono/ le dices que no insista, que he salido".
Hace ochenta y ocho años que el mar nos trae la voz de una mujer valiente que amó la libertad de vivir.
Anónimos que dictan sentencia
HUGO MODESTO IZURDIAGA
Las redes juzgan. Caso Maradona: mientras se acerca el veredicto definitivo para fin de año, vale la pena aclarar algunos aspectos. Si bien todo ciudadano tiene derecho a la libre expresión, dicha facultad no otorga carta blanca para difamar a otra persona. En las plataformas digitales no parece existir pautas de convivencia, motivo por el cual cualquier agresión se percibe como permitida.
Llama poderosamente la atención la cantidad de usuarios que atacan a Dalma y Gianinna, acusándolas de haber desamparado a su padre durante su internación en el barrio San Andrés. Estos críticos desconocen, por ejemplo, que Gianinna solicitó formalmente llevarlo a vivir con ella, un hecho que está acreditado en el expediente judicial.
Esta realidad desmiente por completo el relato de sus detractores. Lejos de desentenderse de la situación, y pese a los obstáculos impuestos por el entorno que aislaba a Diego, fueron ellas las impulsoras de la investigación penal.
Resulta justo reconocer que no incurrieron en ningún abandono; al contrario, lideraron la batalla más difícil: honrar la memoria de su papá. En síntesis: quienes hoy enfrentan la condena social son las verdaderas afectadas, y no las culpables.
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Sobre tangos y boleros
ALEJANDRO DE MURO
Los amantes del tango y del bolero nos hallamos a la espera de nuevos aires; sumidos en una demanda continua. Somos víctimas de un déficit incesante.
Lamentamos que, a la escasa difusión de ambos géneros en radio y televisión, se sume la ausencia de figuras señeras: Rubén Juárez, Cacho Castaña, Ricardo "Chiqui" Pereyra, Eladia Blázquez, Chico Novarro, María Martha Serra Lima y Estela Raval, entre otras.
Los cantantes que permanecen (algunos también autores y compositores) se destacan por su calidad vocal pero revelan, en función del silencio creativo que los domina, que la inventiva dejó de ser un signo distintivo. Sin prurito alguno, varios apelan a éxitos remanidos de las décadas del 70 y 80.
Lejos de reconocer su limitación actual destacan -como gran logro (exiguo en realidad)- que muchos admiradores, sobre todo de la música romántica, se les acercan para señalarles que, por vía de sus temas, anudaron parejas y hoy disfrutan de hijos y nietos.
Tangos como "El último café" y "Nada" resuenan a menudo. Sin embargo, cabe preguntarse cuáles y cuántos, de similar valía, han aparecido y se han sumado al repertorio del 2x4. Igual interrogante aplica para boleros tales como "Algo contigo" y "Cuenta conmigo" del mencionado Novarro.
En su gran mayoría, las corrientes musicales de moda (reggaetón, trap y cumbia), apoyadas en ritmos estridentes, prescinden de la poesía o apelan a argumentos vulgares. Por eso, confío en que mi reclamo prontamente cese; que los medios se acuerden de los nostálgicos y que los letristas se iluminen.












