La patria se encuentra, a través de sus gobernantes, inmersa en una política netamente financista. Ahora estamos preocupados porque debemos pagar este año 12 mil millones de dólares. No sabemos cómo lo vamos hacer, lo más probable es que volvamos a pedir un préstamo para pagar deuda; siempre estamos en el mismo pozo.
No hay una política de austeridad, planificada para ahorrar y poder mínimamente hacer un pago parcial. Para muchos empresarios argentinos eso es normal. Debería preguntársele cómo hacen y por qué los bancos lo aceptan.
¿Qué nos puede pasar? Que Estados Unidos y demás países adheridos nos dejen de mandar mercaderías e insumos. Entonces tendríamos que hacer economía hogareña, que por otra parte es lo que estamos habituados a realizar desde hace muchos años.
Todo es "finanzas": valor irreal del dólar, impuestos excesivos, promesas incumplidas, reducción de costos inexistente. Todo esto es verso. ¿Quieren jugar a ser los financistas del Estado? Liberen el uso de los dólares, que sean de libre circulación y sin multas. Si queremos hacer algo en serio, propongo lo siguiente (ya lo he planteado en anteriores escritos):
Cuando alguien paga impuestos -estos ingresan en los bancos y los mismos se transfieren el 100% a las cuentas del que yo llamo Estado Nacional Unitario (ENU)- que las entidades bancarias transfieran el 20% al municipio que corresponda como origen del tributante, contribuyente, aportante o como quieran llamarlo, el 40% a la Provincia, el 30% a la Nación y el 10% al Banco Central de la República Argentina.
Que sea para pagar la deuda y que cada Estado se arregle. Pero seguimos en la postura de no bajar los impuestos, que obligan a todos los empresarios -especialmente a los medianos y pequeños- a trabajar en "negro", para pagar menos cargas impositivas justamente.
Señores que gobiernan el ENU desde la ciudad de Buenos Aires: prueben bajar impuestos y dejen que el pueblo argentino produzca y emprenda en libertad. Intenten hacer un genuino desarrollismo, que es igual a producción.
¿Tan difícil es entender lo que hizo en su momento el presidente Arturo Frondizi (1958-1962), cuando se importaba petróleo y con conducta en la administración del Estado, además de tener sentido patriótico, eliminó esas importaciones?
Frondizi estaba convencido de que dando libertad de producción, el país podía crecer. Y creció. Pero,… ¿quién copió o imitó lo realizado? Al contrario, hemos ido hipotecando la Patria y ahora solamente hacemos recaudación para pagar deudas internacionales.
En lugar de fomentar la producción, importamos y por ende nuestros medianos y pequeños empresarios tienen las dificultades que todo el mundo conoce. Van a producir menos; vamos a importar más; habrá menos industrias, ya se nota obviamente, lo que implica que van a dejar a más trabajadores cesantes y se va a recaudar menos impuestos. Por ende el ENU recibirá menos aportes.
¿Dónde está el "negocio" de la importación entonces? Hay que devolverle su valor a "La Realidad es la Única Verdad", documento firmado por Juan Domingo Perón, el propio Frondizi. y Rogelio Frigerio en Madrid, en 1972. Allí queda claro que el país puede generar producción, con menos impuestos y eliminando importaciones.
A mi entender, la historia lo marca como un verdadero hito político que aún hoy mantiene la vigencia de sus postulados. Señores gobernantes, deberán hacer una profunda política de austeridad, como hacen muchos productores, empresarios y el pueblo en general. Ahora les toca a los que gobiernan, aunque lamentablemente solo se hable de una macro política financiera, pero no de producción.
El Estado puede hacerlo, con una política de disminución de impuestos y máxima austeridad, determinando que la Justicia cumpla con su deber y eliminando la corrupción política en serio, no publicitariamente. Por una política de producción, sin importaciones, sin "patria financiera" y a favor de la Patria verdadera.