Reflexiones desde una perspectiva filosófica

Resistiendo a la obsolescencia de los afectos

Las relaciones, como bienes de consumo, se rigen por la gratificación instantánea, sacrificando la solidez y el compromiso por la fluidez y la adaptabilidad.

La verdadera tragedia de lo que nos pasa no es la ausencia de vínculos, sino la angustia constante de su fragilidad, el saber íntimo de que todo puede terminar sin aviso previo, sin causa profunda. Solo por la emergencia de una "mejor oferta" o una menor fricción.La verdadera tragedia de lo que nos pasa no es la ausencia de vínculos, sino la angustia constante de su fragilidad, el saber íntimo de que todo puede terminar sin aviso previo, sin causa profunda. Solo por la emergencia de una "mejor oferta" o una menor fricción.

Los afectos han quedado desprotegidos ante las dinámicas del mercado. Y en este contexto de disolución, el lazo se erosiona, pasando de un compromiso ético profundo a un simple contrato tácito susceptible de cancelación si las expectativas no se satisfacen.Los afectos han quedado desprotegidos ante las dinámicas del mercado. Y en este contexto de disolución, el lazo se erosiona, pasando de un compromiso ético profundo a un simple contrato tácito susceptible de cancelación si las expectativas no se satisfacen.
Eva Illouz, socióloga y escritora franco-israelí de origen marroquí y orientación marxista. Se especializa en historia de la vida emocional, teoría crítica aplicada al arte y a la cultura popular.Eva Illouz, socióloga y escritora franco-israelí de origen marroquí y orientación marxista. Se especializa en historia de la vida emocional, teoría crítica aplicada al arte y a la cultura popular.
La intimidad, antes refugio de lo incondicional, se convierte así en un campo de inversión y de riesgo, donde el "fracaso" de una relación se percibe no como una pérdida humana, sino como un mal cálculo dentro de una lógica mercantil.La intimidad, antes refugio de lo incondicional, se convierte así en un campo de inversión y de riesgo, donde el "fracaso" de una relación se percibe no como una pérdida humana, sino como un mal cálculo dentro de una lógica mercantil.