Lo reconoció a La Nación Walter Agosto, ministro de Economía de Santa Fe; lo dejó supeditado a que el gobierno federal no asista a las provincias con emisión de pesos. Una pesadilla que vuelve a revivir los espantos de la crisis de 2001 y que se agrava ante precios hoy acelerados, más allá del discurso nacional. Sólo hay que ir al súper o la verdulería para verificarlo.




































